A Ultranza: defensa de «Tío Rico» alerta deterioro de salud y pide acción urgente

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Miguel Ángel Insfrán alias "Tío Rico"

El abogado Napoleón Acosta, defensa del supuesto líder narco Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, solicitó al Tribunal en carácter urgente que ordene la constitución de un médico forense, para constatar el estado del mismo.

La reiteración del pedido responde a episodios recientes en los que Insfrán presentó vómitos con sangre, tanto el 18 como el 23 de julio del presente año, en plena audiencia. Según relató el profesional del derecho, ya el 21 de julio se había informado al tribunal que el acusado presentaba palidez extrema y languidez, por lo que la presidenta del Tribunal, María Luz Martínez, ordenó la intervención forense, diligencia que hasta la fecha no se habría cumplido.

Durante una audiencia telemática, la situación volvió a repetirse: Insfrán debió abandonar el acto procesal tras experimentar nuevamente vómitos con sangre. La defensa argumenta que el imputado arrastra un cuadro crónico que lo llevó a una internación de urgencia en octubre de 2024, hecho que, aseguran, no fue seguido por los estudios médicos correspondientes debido a su régimen cerrado de reclusión. Según Acosta, esta situación ha imposibilitado no solo una adecuada atención sanitaria, sino también el ejercicio pleno de la defensa técnica.

El abogado advirtió que el médico de guardia consultado el 21 de julio afirmó que hasta el momento Insfrán no recibe tratamiento alguno, ya que aún no se han realizado los exámenes clínicos especializados necesarios, los cuales solo pueden llevarse a cabo en centros como el Hospital Nacional de Itauguá o el Hospital Privado de la Costa. En este contexto, Acosta reiteró que la falta de respuesta a la orden emitida por el tribunal compromete no solo la salud de su cliente, sino también la regularidad del juicio, ya que su estado podría imposibilitar su participación en las audiencias.

La defensa considera que esta omisión podría acarrear responsabilidades legales, dado que ya existe un precedente en el que la vida del procesado estuvo en riesgo por negligencia médica en el sistema penitenciario. La solicitud concluye con el pedido formal de que se arbitren todos los mecanismos necesarios para garantizar la inmediata atención médica, incluyendo los estudios y tratamientos especializados pendientes.