El abogado Miguel Mendieta, conocido por haber representado a Miguel Ángel Insfrán Galeano, alias “Tío Rico”, salió al paso de las versiones que lo vinculan al asesinato del teniente coronel Guillermo Moral, ocurrido el jueves frente a la Facultad de Derecho UNA.
Mendieta se mostró apenado por la muerte del militar y rechazó cualquier relación con el crimen. “Estoy muy triste, es una pérdida de una vida humana. Estoy apenado porque ahora salta mi nombre; hicieron un allanamiento nuevamente en mi casa”, expresó.
El procedimiento en su vivienda fue ordenado por el Ministerio Público en el marco de la investigación. Según detalló, los intervinientes incautaron su teléfono celular y el DVR de su domicilio para verificar registros de horarios y desplazamientos. Sin embargo, el abogado aseguró que en esta ocasión el procedimiento se realizó “con respeto” y sin daños materiales, a diferencia de operativos anteriores.
Mendieta recordó que, en una causa previa, el propio mayor Moral había declarado en su favor, negando que le hubiera ofrecido un soborno de Gs. 10 millones. “En su declaración dijo que yo no le ofrecí nada. Inclusive señaló que el trato entre nosotros siempre fue cordial y sin inconvenientes. Más bien, sus menciones apuntaban al coronel Belotto y a su esposa”, enfatizó.
El letrado afirmó que su nombre apareció en algunos medios como posible vinculado, lo cual generó confusión entre sus familiares y amigos. “Mi hijo no entiende lo que pasa. Mis amigos tampoco. Entonces era una noticia con mi cara y eso afecta muchísimo”, lamentó.
En cuanto a su relación con Insfrán, aclaró que hace meses no tiene contacto directo con el recluso y que su intervención en las causas se limita a la defensa técnica. “Yo sigo en la defensa de Conrado Insfrán y otros, pero con Miguel hace tiempo que no tengo contacto personal. Eso no significa que esté involucrado en otras situaciones ajenas al derecho”, aclaró.
Sobre el análisis de su teléfono, Mendieta dijo que no facilitó la contraseña por temor a que se filtre información privada, aunque reiteró su disposición a colaborar. “Estoy abierto a la investigación. Incluso ofrecí mostrar mi celular en el momento, pero los fiscales me dijeron que debía hacerlo un perito. Yo quiero limpiar mi nombre, necesito trabajar y dar tranquilidad a mi familia”, sostuvo.
Finalmente, recalcó que como abogado su labor se limita a la defensa técnica de los clientes y que eso no puede confundirse con la participación en hechos punibles. “Nosotros defendemos cuestiones legales, no somos parte de lo que hagan los clientes fuera de los tribunales. Estoy apenado, pero con la conciencia tranquila”, concluyó.






