El fiscal Aldo Cantero, actual ternado para el cargo de juez penal de Garantías, respondió a los cuestionamientos hacia su idoneidad. Afirmó que sectores políticos, en especial el senador Rafael Filizzola, ejercen una persecución en su contra motivada por el “odio”, debido a que él fue el fiscal que lo imputó en las causas de los helicópteros y las comisarías. Además, defendió sus polémicas actuaciones en los casos de los audios filtrados del JEM y el expediente de Hernán Rivas.
Cantero se postuló para el cargo de juez penal de Garantías, siendo el ternado con mayor puntuación, lo que le valió ser objeto de críticas desde distintos sectores. En entrevista con PDS, el fiscal reconoció el desgaste de su imagen pública debido a las controversias en las que se vio envuelto, pero se defendió diciendo que no registra ninguna sanción administrativa, penal ni ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM).
Al ser consultado sobre los calificativos provenientes de la oposición recientemente, Cantero dijo que no le resulta extraña la reacción del senador Rafael Filizzola. “Yo fui uno de los fiscales de la causa de la compra de helicópteros en 2013, donde él fue imputado y logró la prescripción. También tuve la causa de las comisarías, donde se desembolsó G 1.200 millones bajo su gestión y no se construyó ni un solo ladrillo. Esa causa llegó a un estado de acusación, creo que hasta ahora está vigente y están peleando creo que también la prescripción”, comentó.
En ese sentido, aseguró que el senador actúa “sesgado por un odio que tiene hacia el ejercicio de mi cargo” y por su intervención en aquellas dos causas, consideradas en su momento como emblemáticas.
AUDIOS DEL JEM Y LOS CHATS CON PEDRO OVELAR
Respecto al escándalo de los audios filtrados en 2017 que involucraban a Raúl Fernández Lippmann y Carmelo Caballero, Cantero explicó que en ese periodo era víctima de una persecución por haber imputado al entonces diputado Eusebio Alvarenga, quien integraba el JEM y buscaba destituirlo “Así sencillo voy a decirlo, me quería echar”.
Si bien reconoció que conversaba con Fernández Lippmann, en ese entonces secretario del órgano extrapoder y manejaba la agenda, interesado en saber cuándo se trataría su caso, puede que le preocupaba recibir alguna sanción. “De eso yo tenía miedo. En ese contexto se daban estas conversaciones”.
En lo que respecta a los audios donde se lo menciona, con la famosa frase de “Aldo canta 50”, sostuvo que se tratan de conversaciones “totalmente parceladas” y editadas, y que nunca se pudo determinar de qué estaban hablando y tampoco se encontró ningún expediente que lo vinculara.
Asimismo, se refirió a las filtraciones de presuntos chats con Pedro Ovelar, abogado de Horacio Cartes, señaló que la imputación fue elaborada por un equipo de cinco fiscales con el visto bueno de una fiscal adjunta, y no en un estudio jurídico privado. “Ni un oficio no van a encontrar en esa carpeta, que yo haya firmado solo. Todo se compartió y estábamos entre cinco fiscales. Luego pasó a mano de tres fiscales y luego pasó a otra tanda de fiscales, el Cristian Benítez y Silvia González que son los actuales fiscales de la causa. Es decir que intervinieron ya casi ocho o nueve fiscales en esa causa, que está acusada”.
CASO HERNÁN RIVAS
También respondió a su polémica intervención como interino en la causa que investiga el presunto título falso del exsenador Hernán Rivas, donde solicitó desestimar la denuncia contra los firmantes del documento, Euclides Acevedo y Óscar Rodríguez Kennedy.
El fiscal alegó que el último acto de firma (del título) databa de junio de 2020, por lo que la causa ya se encontraba prescripta cuando ingresó la denuncia en 2025. Además, adelantó que ve muy difícil que esa investigación, que continúa tras el dictamen de la Fiscalía Adjunta, progrese, debido a que toda la documentación detrás del título está prescripta.







