El tribunal de Apelaciones Especializado en Crimen Organizado, integrado por Arnulfo Arias, Emiliano Rolón Fernández y Bibiana Benítez Faría, rechazó la recusación promovida por Celso Daniel Castillo, abogado del procesado Julio César Duarte Servián, contra la jueza penal interina, Rosarito Montanía, quien fue confirmada para seguir con la causa que pesa contra el encausado por lavado de dinero producto del narcotráfico.
Según el tribunal, la jueza Rosarito Montanía actuó de forma objetiva e imparcial y totalmente independiente a fin de preservar el proceso, por lo que solicita esta magistratura de Alzada el rechazo de la recusación. Además, lo fundamentado por el recurrente no tiene sustanciación fáctica, mucho menos jurídica.
Duarte Servián había sido beneficiado con arresto domiciliario por la jueza penal de garantías Hilda Benítez Vallejo quien interinaba a Gustavo Amarilla, pero el arresto no se ofició porque la jueza Rosarito Montanía, quien había emitido una aclaratoria, ya que los datos del procesado expuestos en el documento con el cual le concedieron el arresto domiciliario, fueron erróneos.
En su momento, la jueza refirió que las condiciones para dar arresto domiciliario no estaban dadas porque el pedido carecía de documentos que evidencien las condiciones de dominio del inmueble que el mismo ofreció para cumplir con la medida cautelar.
Teniendo en cuenta todos estos acontecimientos, Rosarito Montanía dispuso que Julio César Duarte Servián no sea beneficiado con la medida menos gravosa y que tampoco sea trasladado a otro penal hasta que se solucionen dichos inconvenientes documentales.
La defensa del procesado, planteó un habeas corpus solicitando que Servián salga de reclusión para someterse al arresto domiciliario, pero la jueza lo rechazó.
Julio César Duarte Servián fue detenido durante un megaoperativo realizado en conjunto con la República Federal del Brasil tras 16 allanamientos simultáneos llevados a cabo en Pedro Juan Caballero en septiembre del 2020. En aquella ocasión lograron desmantelar una organización liderada por el clan Morínigo-García quienes se dedicaban a enviar drogas al Brasil y lavar el dinero en Paraguay.




