Un Tribunal de Apelación Penal ratificó ayer las penas de 4 años de prisión para la odontóloga Lilia Espinoza y de 3 años de cárcel para la química farmacéutica Sandra Hermosa. Ambas fueron condenadas por el homicidio culposo de la joven Sol Chávez, quien falleció en abril de 2021 por intoxicación con flúor en el marco de un tratamiento odontológico. Las condenas fueron dictadas en un tercer juicio realizado en mayo pasado, sentencia que, a criterio de los camaristas, fue correctamente fundada.
“No se advierte en la sentencia apelada ninguna inobservancia o errónea aplicación de la ley penal de fondo ni de forma”, señala parte del fallo.
Espinoza fue considerada responsable luego de que la víctima consumiera, por prescripción suya, cuatro cápsulas de flúor de 500 miligramos cada una, totalizando 2.000 miligramos. En cuanto a Hermosa, se comprobó su negligencia, ya que debió advertir que la dosis de flúor recetada por la odontóloga y solicitada por Chávez resultaba letal para un ser humano.







