La Fiscalía de Luque imputó a un adolescente de 17 años por la presunta comisión del hecho punible de crueldad animal en el marco de una investigación abierta tras un incidente ocurrido el 01 de enero en la compañía Caacupemí, ciudad de Areguá, Departamento Central.
El hecho fue dado a conocer por el Ministerio Público y medios locales, luego de que una perrita llamada Canela resultara gravemente herida tras la explosión de un artefacto pirotécnico que le fue colocado en el hocico.
De acuerdo con el informe veterinario del Ferrer Centro Veterinario, el animal sufrió múltiples fracturas en la mandíbula y otras lesiones graves que limitarían el uso normal de su boca. Debido a ello, Canela fue sometida a una cirugía denominada mandibulectomía, mediante la cual se le extrajo la parte inferior de la mandíbula para estabilizar su condición clínica.
La imputación fiscal se basa en elementos como la denuncia remitida por la Dirección Nacional de Defensa, Salud y Bienestar Animal, declaraciones testimoniales, informes médico–veterinarios y material audiovisual difundido en medios de comunicación y redes sociales. Autoridades de la Dirección Nacional de Defensa Animal informaron que la causa fue remitida a la Unidad Especializada Contra la Crueldad y el Maltrato Animal, con el objetivo de garantizar el debido seguimiento conforme al marco legal vigente.
La normativa paraguaya sobre bienestar animal, contenida en la Ley N.º 7513 de Bienestar y Protección Animal, contempla sanciones para quienes cometan actos de maltrato o crueldad contra animales, con penas que pueden incluir prisión o multas, en función de la gravedad de las lesiones causadas. Organizaciones de protección animal que intervinieron en el rescate de Canela señalaron que el animal continúa en tratamiento veterinario y requiere cuidados especiales, incluida alimentación asistida, debido a las secuelas de las lesiones sufridas.
El fiscal a cargo de la investigación, Augusto Ledesma, solicitó al Juzgado Penal de Adolescencia de Luque la notificación del acta de imputación y la aplicación de las medidas cautelares que correspondan conforme a la legislación de la niñez y adolescencia. El caso ha generado atención pública y llamado a la reflexión en diferentes sectores de la sociedad sobre la tenencia responsable de pirotecnia y el respeto a las normas de protección animal, en un contexto donde estas prácticas y sus consecuencias pueden implicar responsabilidades penales severas para los autores.







