El fiscal Pedro Acuña brindó detalles en entrevista con PDS Radio sobre la reciente condena de dos años de cárcel al médico Luis Cáceres, declarado culpable por homicidio culposo en el caso de la niña Tiara Coronel, fallecida en el año 2020 tras una atención médica negligente.
Acuña explicó que durante el juicio se comprobó que el profesional incurrió en omisiones graves, desde un diagnóstico errado hasta la falta de cumplimiento de protocolos establecidos por el Ministerio de Salud y organismos internacionales. “Finalmente lo encontraron culpable de una atención negligente y de la muerte de la niña, que se hubiese podido evitar si se empleaban correctamente los mecanismos”, señaló.
El representante del Ministerio Público recordó que había solicitado una condena de tres años de cárcel, pero el tribunal redujo la pena atendiendo a circunstancias favorables para el procesado. “No me opuse porque algo de razón tienen en ese sentido”, afirmó.
Entre los puntos críticos que sustentaron la acusación, el fiscal mencionó el mal diagnóstico, que no permitió tratar un cuadro respiratorio evidenciado luego en la autopsia. “Si se hubiese atendido correctamente ese problema pulmonar, la niña tendría más posibilidades de sobrevivir”, sostuvo.
Otro aspecto grave fue la ausencia de un historial clínico, herramienta indispensable para garantizar transparencia en la atención médica. “El doctor no lo realizó y nos quedamos solo con su palabra. Es un derecho de los pacientes y una obligación profesional que fue incumplida”, agregó Acuña.
Asimismo, se destacó la falta de clasificación de urgencia pese a que la niña presentaba fiebre persistente y convulsiones. Según los protocolos, debía ser catalogada como un caso rojo y trasladada a un centro de mayor complejidad, algo que no ocurrió. En cambio, la paciente permaneció ocho horas en una clínica privada no habilitada, donde finalmente falleció tras una convulsión.
El tribunal, de forma unánime, concluyó que la omisión del traslado fue la acción defectuosa que desencadenó la muerte. “Cuando un médico adquiere la posición de garante sobre la vida de un paciente, no puede limitarse a lo que está a su alcance, tiene que ir más allá”, puntualizó el fiscal. Respecto a la situación actual del condenado, Acuña explicó que mientras la sentencia no quede firme, puede seguir ejerciendo. La defensa ya adelantó que apelará, por lo que la decisión final podría tardar.
Por último, señaló que la familia de la niña expresó conformidad parcial con el fallo. “Lo que buscaban era que el médico sea declarado responsable, porque el proceso fue largo y tedioso. Quieren que quede claro que las acciones médicas deben hacerse bien, no a medias, porque pueden costar vidas”, finalizó el fiscal.






