El juez Penal de Garantías Miguel Palacios denunció ante la fiscalía el uso de certificados médicos falsos para suspender en dos ocasiones la audiencia preliminar en un proceso de estafa.
El acusado Óscar Bóveda utilizó supuestamente un documento expedido por el hospital de Barrio Obrero y firmado por el doctor Jesús María Fernández. Sin embargo, el nosocomio informó que el citado galeno no forma parte del plantel y que tampoco consta el historial médico del paciente.
Bóveda ya había presentado otro certificado médico suscripto por el médico Fernando Elías, supuestamente del mismo centro asistencial por el magistrado también remitió al ministerio Público. Se podría tratar de todo un esquema para trabar la audiencia preliminar donde se tiene que decidir si el encausado afronta o no juicio oral y público.
