Un tribunal de Itapúa condenó al cirujano Hans Nicolás Krug del Puerto a cuatro años de prisión y lo inhabilitó por tres años para ejercer la profesión médica, tras declararlo culpable del delito de “lesión grave”, por los daños irreversibles sufridos por una mujer luego de una intervención quirúrgica en el Sanatorio Alemán de Obligado.
Según lo probado en juicio oral, en el año 2019 Johana Selent acudió al sanatorio por intensos dolores en su hombro izquierdo. Tras ser diagnosticada con dos hernias de disco cervicales, aceptó someterse a una cirugía con la esperanza de recuperar su salud. Sin embargo, según los hechos probados, la intervención derivó en secuelas graves; perdió la movilidad, quedó en silla de ruedas, sin control de esfínteres y con severas limitaciones en los brazos
Durante el juicio se probó que no se trató de un error menor, sino de una conducta médica que provocó consecuencias permanentes en la paciente. La abogada de la querella aseguró que la mujer ingresó al quirófano caminando y salió postrada, dependiente de una silla de ruedas. En la acusación también se mencionan otras intervenciones previas con resultados adversos, lo que reforzó la responsabilidad atribuida al cirujano.
El Tribunal de Sentencia presidido por la juez Eva Silva e integrado por las magistradas Ninfa Aguilera y Marcela Escobar señaló que, aunque la legislación permite penas de hasta diez años para el delito de lesión grave, las circunstancias del caso ameritaron la condena de cuatro años y la inhabilitación profesional temporal.
La condena también reabrió el debate sobre los protocolos de control, la supervisión de centros privados de salud y la responsabilidad del personal médico ante intervenciones quirúrgicas de alto riesgo. Además de la condena en lo penal, la paciente y su defensa anunciaron que impulsarán acciones civiles contra el sanatorio y los otros profesionales, incluidos el traumatólogo Carlos Cárdenas Melgarejo, el anestesista Luis Vicente Tanaka y el director de la institución, Lauro Sitzmann Penno.
La víctima busca una reparación del daño, teniendo en cuenta que los gastos médicos superaorn los Gs. 70.000.000 y, además de ello, la imposibilidad física con la que quedó la víctima, quien no podrá volver a caminar.







