Con el planteamiento de incidentes, inició el juicio oral para José Luis Gómez Amarilla, cantante conocido como «OG Selu», acusado por supuesta trata de personas. Este presuntamente formó parte de una red de prostitución que operaba en España. El Tribunal de Sentencia está integrado por los jueces Juan Dávalos, Inés Galarza y Pablino Barreto.
Durante la jornada de la audiencia oral, el Tribunal de Sentencia rechazó los incidentes de nulidad de la acusación y de exclusión de pruebas que planteó la defensa del acusado. El juicio seguirá el próximo viernes 05 de diciembre a las 10:00 horas.
La Fiscal Karina Caballero señaló que el inicio del juicio se dio tras numerosas suspensiones y que el comienzo se dio con varios incidentes presentados por la defensa respecto a la acusación, la cooperación internacional y otras cuestiones que fueron remitidas por las autoridades españolas, a más de la exclusión de algunos medios probatorios.
“Finalmente el Tribunal entendió que dichos incidentes no tenían fundamentación alguna, por lo que no hizo lugar a ninguno de ellos y la próxima semana pasaríamos a iniciar con los alegatos” refirió.
Señaló que las documentaciones versan sobre todas las actividades investigativas que se llevaron a cabo en el país europeo, teniendo en cuenta que se iniciaron dos investigaciones, una en nuestro país y otra en España, donde fueron procesadas las personas encargadas de los prostíbulos donde eran explotadas las víctimas paraguayas.
La fiscal afirmó que los procesados en España ya fueron condenados por las autoridades de su país, incluso con sentencias de segunda instancia.
Según la acusación del Ministerio Público, Gómez Amarilla se encargó de convencer a varias ciudadanas de nacionalidad paraguaya para que accedan a viajar a España para trabajar en el ejercicio de la prostitución, manifestándoles que podrían ganar mucho dinero, que podrían disponer libremente de su tiempo y elegir a los clientes que iban a atender.
Sin embargo, al llegar a España las víctimas se encontraban en condiciones distintas a las prometidas por José Luis, puesto que debían estar disponibles las 24 horas del día para mantener relaciones sexuales con las personas que lo requerían, sin posibilidad de negarse a ningún pedido realizado por el cliente.







