Tras la imposición de medidas contra el imputado Marcelo Giménez Duarte, principal sospechoso del homicidio de la niña Melania en Caazapá, se realizó un anticipo jurisdiccional de prueba que incluyó un examen médico-físico completo, la extracción de fluido bucal para análisis de ADN y el recorte de uñas de ambas manos para futuras pericias forenses.
La fiscal Laurys Rosana Vázquez, parte del equipo de la investigación, solicitó estas medidas con el objetivo de detectar lesiones traumáticas en el cuerpo del imputado y recolectar indicios que puedan vincularlo físicamente con la víctima. El Juzgado Penal correspondiente dio curso al pedido y designó a la doctora Sara Benítez como perito forense encargada del procedimiento y posterior informe pericial.
La diligencia se llevó a cabo con todas las garantías legales previstas en el Código Procesal Penal, asegurando la presencia de un defensor técnico para el imputado, quien actualmente se encuentra privado de libertad. El acto fue dispuesto de manera inmediata luego de la audiencia de imposición de medidas cautelares, a fin de evitar la alteración o pérdida de pruebas físicas.
Según el mandato judicial, la perito tendrá un plazo de 72 horas para remitir al juzgado su informe completo sobre las muestras obtenidas y las posibles evidencias halladas. Las muestras de ADN serán clave para determinar si hay rastros biológicos de la víctima o de otra persona en el cuerpo o pertenencias del imputado.
El Ministerio Público continúa la recolección de pruebas que permitan esclarecer los hechos y determinar responsabilidades penales concretas.







