El médico forense Dr. Pablo Lemir brindó este martes detalles del informe sobre los resultados de la autopsia realizada a la menor de 11 años que fue hallada sin vida en la compañía, distrito de Fulgencio Yegros.
Según explicó el profesional, la causa de muerte fue una estrangulación a lazo, mecanismo que difiere de una horcadura. Mientras la horcadura es causada por el peso del cuerpo suspendido, la estrangulación a lazo implica la aplicación activa de fuerza contra el cuello, en este caso utilizando un lazo. “Se trató de simular una horcadura, pero la niña fue estrangulada activamente”, señaló Lemir.
El informe forense indica que la tracción fue aplicada desde un plano superior al de la víctima, lo que lleva a inferir que esta se encontraba arrodillada o en una posición más baja que su aggressor. La fuerza utilizada fue tan intensa que provocó una elongación cervical, causando una lesión neurológica grave que derivó en un paro respiratorio. “No fue una asfixia común, fue una lesión neurológica por elongación del cuello, lo que comúnmente se denomina ‘desnucamiento”, explicó el médico.
Posteriormente, el cuerpo fue arrastrado hasta el lugar donde fue hallado y se le retiraron las prendas inferiores, una de las cuales se utilizó para simular la horcadura. Esta maniobra, según el forense, buscaba desviar la investigación.
Además, el cuerpo presentaba lesiones contusas en el rostro y oído izquierdo, todas antemortem, lo que indicaría que la víctima fue golpeada antes de fallecer. En cuanto a la posibilidad de abuso sexual, Lemir indicó que no se hallaron indicios recientes de penetración anal o vaginal, aunque sí signos de abuso sexual previo. “Hay un himen dilatado que puede indicar un abuso anterior, de larga data, incluso de años atrás”, afirmó.
Respecto a los rumores de heridas en el pecho, el especialista desmintió que estas sean producto de insectos u otras condiciones ambientales. Todas las lesiones principales fueron vitales, es decir, ocurrieron cuando la niña aún estaba con vida. Asimismo, Lemir prefirió reservar detalles sobre posibles señales de defensa o restos biológicos bajo las uñas para proteger el curso de la investigación.
El análisis forense estima que el momento de la muerte se produjo aproximadamente a la 1 de la tarde del día 21 de julio, aunque aclaró que el cuerpo llegó ya formolizado, lo que altera ciertos parámetros técnicos. El acusado, un joven de 24 años con antecedentes por abuso sexual infantil, ya fue imputado por homicidio doloso y las autoridades solicitaron su prisión preventiva.







