A través de un descargo público, Eliane Marengo, procesada en la causa derivada del Operativo Dakovo, denunció que el proceso iniciado es una «venganza personal» orquestada por un «general corrupto» y sus asociados en Brasil.
Según Marengo, buscan evitar que denuncie hechos relacionados al tráfico de armas que involucraría a la empresa Global Hawk, cuya investigación está «cajoneada» por el Fiscal Alejandro Cardozo, según refiere la procesada. Asegura que el caso ya fue investigado bajo el nombre de «Urutú» durante tres años, sin que se encontraran irregularidades ni se iniciaran sumarios administrativos.
La mujer denuncia que el Juez Osmar Legal, quien está a cargo de la causa, intervino como fiscal en la causa mencionada y que, a pesar de no haberse opuesto inicialmente al archivo del expediente, ahora tramita la extradición de un grupo de personas. La misma también critica la dilación en su causa en Brasil y la pasividad de las autoridades paraguayas, citando un nuevo aplazamiento de su declaración hasta el 05 de diciembre, cuando cumplirá un año en prisión, lo que según ella refleja un claro desprecio por la justicia y su libertad.
«La realidad es que I.A.S está siendo investigado por 92 pistolas que se identificaron como importadas por la firma, pero ni siquiera a nadie le intereso investigar o citar como testigos a los propietarios de las armas. Ellos deberían de dar explicaciones de cómo llegaron a Brasil, no así quien las importó… La ley de armas 4036 en su artículo 32 es bien claro habla de la eximición de responsabilidad por parte de las ventas una vez que el propietario tenga el arma», dice parte del comunicado.
Según la investigación del Ministerio Público, Eliane Magalí Marengo Subeldía era la pieza clave de una de las mayores redes de traficantes de armas que operaba desde nuestro país. Se presume que la mujer ordenaba a jefes militares facilitar la importación de todo tipo de armas de grueso calibre y explosivos, además de exigir el cambio de algunos funcionarios de la Dirección de Material Bélico (DIMABEL) para evitar inconvenientes en sus actos ilícitos; todo esto a cambio de grandes sumas de dinero.







