El representante de la comunidad educativa del Colegio Internacional (INTER), Guillermo Urbieta, explicó en entrevista con PDS Radio los fundamentos del amparo de pronto despacho presentado contra la designación del nuevo director de la institución, al que cuestionan por presuntas irregularidades en el proceso de selección y por la falta de respuestas formales de las autoridades del colegio.
Urbieta aclaró que la acción judicial no busca interferir en la elección de una persona en particular, sino acceder a la documentación y a las respuestas oficiales solicitadas mediante notas presentadas desde diciembre del año pasado, las cuales, según indicó, nunca fueron contestadas de manera concreta. Señaló que la única respuesta recibida fue genérica, limitándose a informar que la Junta Directiva convocaría a una reunión en fecha indefinida, sin dar curso a los pedidos específicos.
El amparo, que quedó a cargo del juez Humberto Otazú, se presentó ante la ausencia de instancias de diálogo y de información clara sobre el proceso. Urbieta sostuvo que ni la Junta Directiva ni sus representantes habilitaron espacios de conversación con padres, alumnos y exalumnos, lo que llevó a recurrir a la vía judicial como paso previo a eventuales nuevas medidas.
En cuanto al fondo del conflicto, Urbieta cuestionó la designación de Cristóbal Mareco Lird, señalando que, de acuerdo con la información que manejan, no habría participado del concurso público que el propio colegio abrió para el cargo de director general. Según relató, el proceso recibió más de 60 postulaciones, de las cuales se seleccionaron cuatro candidatos finales, quedando finalmente uno como elegido tras cumplir todas las etapas establecidas en el estatuto y en el manual de selección de personal.
Sin embargo, indicó que posteriormente un miembro de la Junta Directiva propuso directamente la designación de Mareco Lird, moción que fue secundada por su propio hermano, también integrante del órgano directivo, lo que a criterio de Urbieta configuraría un conflicto de intereses. A pesar de que la votación no habría alcanzado los cinco votos requeridos de los siete miembros, se avanzó igualmente con una comunicación pública anunciando su nombramiento.
Urbieta también cuestionó la intervención de la comisión directiva de la iglesia vinculada a la institución, señalando que esta habría interferido en decisiones que corresponden a una Junta Directiva autónoma, sin convocar a asamblea ni respetar los procedimientos estatutarios.
El entrevistado sostuvo que, hasta el momento, no se cumplieron los requisitos formales para un nombramiento legítimo y que la designación fue comunicada únicamente mediante una nota firmada por el presidente de la Junta Directiva y el presidente de la iglesia, sin respaldo del resto del órgano colegiado.
Finalmente, Urbieta afirmó que el reclamo central apunta a la reapertura del proceso de selección, la designación de un director interino y el respeto a los mecanismos institucionales previstos, remarcando que el funcionamiento académico del colegio no se verá afectado y que el inicio de clases está garantizado. La audiencia judicial se realizará en los próximos días, tras lo cual el juez deberá resolver el planteamiento presentado.







