El Fiscal General del Estado Emiliano Rolón resolvió la conformación de un equipo de trabajo coordinado por la Fiscal Adjunta María Luján Estigarribia, abocado a investigar al ciudadano Octavio Álvarez Ramírez por la presunta comisión del hecho punible de homicidio doloso de su rival político Alcides Arzamendia Vargas, ocurrido en el año 2006.
Los nuevos fiscales asignados son Carlos María Mercado Medina y Lisa Baeza Cáceres, debido a la recusación presentada contra las agentes Noelia Soto Godoy y Rocío Raquel Rivas. Las mismas habían sido recusadas por la señora Irene Vargas de Arzamendia, madre de la víctima, debido a que las mismas solicitaron el sobreseimiento provisional de Álvarez Ramírez. Además de ello, las fiscales también cuentan con una denuncia penal en su contra por supuesto prevaricato.
Según el acta de imputación, en fecha 15 de noviembre del año 2006, en horas de la noche en inmediaciones del Cerro Taruma, Abaí, Alcides Arzamendia Vargas se encontraba haciendo proselitismo acompañado de José Riveros, Carlos López y Sergio Javier Arzamendia. Posteriormente, cerca de la medianoche se montaron en un auto perteneciente a Carlos López y, en el camino divisaron una camioneta de color rojo que detuvo la marcha y de él descendió Octavio Álvarez Ramírez con una pistola en la mano.
Cuando López se percató de lo que estaba ocurriendo intentó huir del lugar, pero Álvarez fue más rápido y comenzó a disparar, acertando uno de los proyectiles en la nuca de la víctima. El hombre fue trasladado al Hospital Distrital de San Juan Nepomuceno donde se produjo su deceso. El proceso lleva más de 15 años y a la fecha todavía no tuvo una resolución ni finiquito, ya que el imputado se había fugado a la República Argentina.







