En el marco de la causa caratulada “Beate Veronika Holtker de Kress s/ insanía”, el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial del Décimo Quinto Turno llevó a cabo una inspección médica domiciliaria en la ciudad de San Lorenzo, con el objetivo de evaluar el estado de salud mental de la empresaria Beate Holtker.
De acuerdo con el acta labrada el 24 de marzo del 2026, la diligencia fue realizada en cumplimiento de una providencia judicial previa, con la participación de un médico psiquiatra forense del Poder Judicial, representantes de la Defensa Pública y otros funcionarios intervinientes.
Durante el procedimiento, el profesional médico realizó entrevistas y pruebas cognitivas a la examinada. Según el informe incorporado al acta, la evaluada presentó niveles considerados normales en las pruebas realizadas, evidenciando comprensión del acto judicial y adecuada capacidad cognitiva al momento de la evaluación. Asimismo, se dejó constancia de que la paciente se encuentra bajo tratamiento médico, el cual continúa siguiendo conforme a prescripción.

El informe pericial concluye que la señora Holtker de Kress se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales. En atención a este resultado, la Defensoría Pública solicitó la continuidad del trámite conforme a derecho, desestimar de manera inmediata la medida cautelar de cuídatela provisoria y disponer su inmediato levantamiento conforme a lo establecido en el art. 76 de la Ley 7371/26.
Este resultado se produce en un contexto marcado por una disputa entre la empresaria y su hija, Claudia Cristina Kress, quien promovió el proceso de insanía alegando un supuesto deterioro cognitivo de su madre. El caso se inició cuando la hija solicitó judicialmente la declaración de incapacidad y logró su designación como curadora provisional, con facultades para administrar bienes y representar a su madre.
Sin embargo, la medida fue cuestionada por la defensa de la empresaria, que sostuvo que dicha designación se adoptó sin una pericia médica previa ni audiencia de la afectada, lo que generó cuestionamientos sobre las garantías del proceso.
El trasfondo del conflicto incluye disputas patrimoniales vinculadas al control del Grupo Kress, que abarca firmas como Frutika, Kimex y Kressburgo, donde la madre es accionista mayoritaria, mientras que la hija ejerce funciones ejecutivas. La controversia también se relaciona con la administración de bienes y la eventual disposición de activos en un contexto de presunta vulnerabilidad de la empresaria.
En ese escenario, el proceso de insanía avanzó entre medidas cautelares, cuestionamientos de la defensa y actuaciones urgentes, hasta la reciente inspección médica judicial, que introduce un elemento clave: un informe técnico que, preliminarmente, no respalda la hipótesis de incapacidad mental.
El expediente continúa en trámite y será el juzgado interviniente el que, en base a la totalidad de las pruebas, incluidas las pericias médicas, determine finalmente si corresponde o no declarar la incapacidad civil de la empresaria.



