El fiscal Manuel Rojas, uno de los agentes que allanó el Paraná Country Club en busca del presunto pez gordo del narcotráfico Lindomar Reges Furtado, que logró escapar minutos antes de los allanamientos, dijo que son muchos brasileños con antecedentes penales y ordenes de captura que ingresan a la capital del Alto Paraná a refugiarse y lo primero que le ofrecen son Habeas Corpus Preventivo, un “salvo conducto” para que la Policía Nacional no les moleste dentro del territorio.
Recordó que la Corte Suprema de Justicia en el 2013 había hecho una auditoría de gestión en dicha circunscripción ya que varios presuntos narcos fueron beneficiados con este tipo de resoluciones y el 94 por ciento de los jueces renunciaron antes de que sean echados. Solo tres habían quedado.
Sobre los Habeas Corpus Preventivo otorgados tanto a Lindomar Reges Furtado y a su pareja Gladys Aparecida Duarte por los jueces Carlos Vera y Cinthia Garcete respectivamente, manifestó que las causas expuestas por los mismos, no son motivos para que un magistrado otorgue tales beneficios.
“El Habeas Corpus Preventivo es excepcional, no se otorga a gente que ya está preso, sino a favor que está en trámite de ser detenido irregularmente, injustamente y debe proceder contra autoridades determinadas. Sobre el caso Lindomar, el juez debió pedir informe a las dependencias cuyos policías molestaban al peticionante, luego realizar un examen de méritos para dar una resolución y en este caso no se hizo así, acá le dicen al juez que policías le paran y le piden su identificación presuntamente a cambio de dadivas y eso no es motivo de habeas corpus”, dijo Rojas.
Explicó además que los Habeas Corpus Preventivo de la pareja fueron encontrados en el automóvil BMW que estaba manejando Gladys Aparecida Duarte, que interfirió la labor de los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD).
Sobre la llamativa actuación de los guardias del Paraná Country Club, Rojas explicó que el jefe de seguridad del complejo era jefe antinarcóticos de la Policía Nacional en Ciudad del Este y mucho tiempo trabajaron de manera conjunta.
“Los guardias todos me conocen y yo a ellos, además le conocen a los agentes de la SENAD y fue extraño que nos retuvieron para no ingresar al complejo, uno de los guardias realizó una llamada y al ser consultado manifestó este que estaba pidiendo autorización, pese a que su jefe estaba al lado de él”, explicó el fiscal.
Con relación a los guardias imputados y la mujer que había impedido el paso de la comitiva en este caso Gladys Aparecida Duarte, pareja de Lindomar Reges, mencionó que pidieron prisión preventiva contra la mujer porque existe peligro de fuga. Sobre los guardias, pidieron medidas sustitutivas teniendo en cuenta que tienen arraigo familiar y laboral y la expectativa de pena no es alta. Sin embargo, el juez dio prisión preventiva a los tres imputados.
Dijo que la investigación está subordinada en gran medida a los intereses de la investigación penal abierta en el Brasil, en razón de que son ellos los que tienen la causa que atañe a la investigación de una estructura criminal de gran porte.
Las imputaciones generadas en nuestro país no guardan relación directa con la causa abierta en el vecino país, y a partir de ahora, con la apertura de las investigaciones, con las actividades investigativas pendientes a cooperar con el Brasil, se ha convertido en una causa de persecución penal para nuestro país, atendiendo a que se han detectado una importante cantidad de bienes que Lindomar Reges Furtado tendría en nuestro país. Se remitirán los antecedentes a la Unidad de Delitos Económicos para que gestionen judicialmente el comiso de dichos bienes.
Durante el allanamiento se incautaron varias evidencias que señalan la existencia de la probable adquisición de viene inmuebles a nombre de terceras personas y quedaría en manos de la unidad especializada en delitos económicos investigar quienes son los destinatarios finales de los inmuebles y gestionar el comiso.




