Un Tribunal de Apelación ratificó las penas impuestas a siete acusados que habrían integrado una asociación criminal dedicada al narcotráfico, la cual utilizó la Estancia El Tigre ubicada en Alto Paraguay como centro de operaciones para la recepción, acopio y posterior distribución de drogas en el país.
En ese sentido, se confirmaron las penas de 18 años de prisión para Waldimiro Imás González, 16 años para Edgar Cantero Martínez, 14 años para Teresio López Morel y 10 años para Porfirio Osorio Villagra, Pablo Roble Benítez y Albino Núñez Peralta.
El proceso se originó tras un operativo del Ministerio Público y la Policía Nacional realizado el 24 de febrero del año 2021 en la estancia “El Tigre”, ubicada en la localidad de Agua Dulce, departamento de Alto Paraguay, fronterizo con Bolivia. Allí fueron incautados 1.375 kilos de cocaína de alta pureza, tambores con precursores químicos, una aeronave bimotor con matrícula boliviana y armas de fuego, además de diversos objetos logísticos vinculados al tráfico internacional de drogas.
La investigación determinó que el esquema criminal transportaba cocaína desde Perú, vía Bolivia, hacia Paraguay. Desde la estancia “El Tigre” la droga era redistribuida hacia Pedro Juan Caballero con destino a Brasil y hacia Asunción, para su posterior envío a Europa. Además, se dispuso el comiso de vehículos, dinero en efectivo, bienes inmuebles y más de Gs. 721 millones provenientes de la venta anticipada de ganado perteneciente a uno de los acusados, administrados por la Secretaría Nacional de Bienes Comisados (SENABICO).
Las defensas presentaron recursos de apelación alegando violaciones al debido proceso, aplicación indebida de normas penales y cuestionamientos a la utilización de medios telemáticos durante el juicio. Sin embargo, el Tribunal de Alzada consideró que los agravios carecían de fundamento jurídico o no podían ser revisados en esa instancia, confirmando la sentencia en todas sus partes.
Con esta decisión, queda firme uno de los fallos más importantes contra el crimen organizado, al evidenciar cómo las organizaciones criminales utilizaban el Chaco paraguayo como enclave estratégico para el tráfico internacional de cocaína.







