La agente fiscal María del Carmen Meza, de la Fiscalía Zonal de Iruña, imputó a cinco presuntos integrantes de una banda criminal vinculada al atraco con explosivos ocurrido el pasado 26 de febrero en la sucursal del Banco Sudameris del distrito de Naranjal.
Los imputados, cuyas edades oscilan entre 35 y 51 años, enfrentan cargos por hurto agravado en banda y permanecen detenidos de manera provisional en dependencias de la Dirección de Policía de Alto Paraná, a disposición del Juzgado Penal de Garantías interviniente.
De acuerdo con el acta de imputación, alrededor de la 01:20 horas, los ahora imputados y otros miembros de la banda, un total aproximado de 25 personas, habrían sitiado el banco portando armas de fuego de gran calibre. La estructura del grupo, según la fiscalía, estaba organizada de forma que algunos aseguraban el perímetro, mientras otros colocaban artefactos explosivos y dinamita en gel para abrir la bóveda de seguridad.
La detonación provocó daños significativos en la estructura del local y permitió a los delincuentes sustraer una considerable suma de dinero. Durante la huida, los criminales utilizaron vehículos de diversas marcas, algunos de los cuales fueron encontrados posteriormente incendiados en caminos vecinales y a orillas del río Yñaro. Asimismo, habrían colocado clavos tipo “miguelito” en su trayecto para dificultar la persecución.
Entre las pruebas que respaldan la imputación se mencionan informes de inteligencia policial, pericias técnicas de vehículos detectados en movimientos sospechosos días antes del hecho y evidencias incautadas durante los allanamientos realizados el pasado viernes, que incluyen armas de fuego y teléfonos celulares.
La fiscal solicitó la prisión preventiva de los cinco imputados, citando la gravedad del hecho, el riesgo de fuga y la expectativa de una alta pena. Además, pidió un plazo de seis meses para concluir la investigación y presentar el requerimiento conclusivo ante el juzgado.







