Los fiscales Francisco Cabrera, Verónica Mayor y Fernando Meyer apelaron la sentencia absolutoria dictada a favor del extitular de la Seprelad, Oscar Boidanich, procesado por presuntamente frustrar la investigación contra el cambista brasileño Darío Messer. Argumentaron que el Tribunal de Sentencia incurrió en inobservancia de las reglas de la sana crítica, falta de motivación y una valoración contradictoria de pruebas de carácter decisivo.
Los agentes requirieron la nulidad de la sentencia y el reenvío para que un nuevo Tribunal de Sentencia realice un nuevo juicio oral y público. Entre los agravios señalados, mencionan una inobservancia de las reglas de la sana crítica y falta de motivación, alegando también que la sentencia es contradictoria y arbitraria porque el Tribunal omitió y/o interpretó erróneamente pruebas de valor «decisivo».
A criterio de los agentes, Boidanich, como Ministro Secretario de la Seprelad, demoró injustificadamente la remisión del informe de inteligencia financiera «CHASA605530091» al Ministerio Público, pieza clave para iniciar el proceso a Darío Messer, y que la remisión final ocurrió solo por la presión de publicaciones periodísticas.
Agregaron que el Tribunal no tuvo en cuenta testigos clave como el de Gregorio Mayor, quien declaró que el caso CHASA no se trató en el comité ROS del 17/12/2017, y el testimonio de Victorina Genes, quien mencionó haber recibido una llamada de Boidanich para cambiar los memorándums y alterar la lista de casos incluidos.
Por otro lado, los fiscales señalan que el delito de frustración de la persecución y ejecución penal sanciona la obstaculización o retraso injustificado que dificulta el ejercicio de la persecución penal por parte del Estado y que la demora de más de 7 meses en enviar el informe impidió el inicio oportuno de la causa penal.





