El Ministerio Público intervino en la ribera del Río Tebicuary, a la altura de la playa Mbuyapey, tras una denuncia vinculada a una presunta afectación ambiental por mortandad de peces en la zona. La actuación fue encabezada por el fiscal Alfredo Ramos Manzur, con acompañamiento del director de Medio Ambiente, Germán Torres.
La intervención se originó a partir de reportes de pescadores locales, quienes difundieron imágenes y videos en los que se observaban ejemplares de distintas especies sin vida. Según los denunciantes, algunos peces alcanzaban entre 25 y 30 kilos, lo que generó preocupación por un eventual impacto ecológico en el cauce hídrico.
De acuerdo con los testimonios recabados en el lugar, los pescadores atribuyeron preliminarmente la situación a un presunto vertido inusual de residuos industriales, químicos y otros desechos en el río. No obstante, las autoridades señalaron que las causas aún no están determinadas y que serán objeto de análisis técnico.
El procedimiento fue verificado inicialmente por el fiscal Óscar Fernández, quien dispuso la intervención especializada para constatar los hechos denunciados y asegurar la recolección de evidencias.
Durante la diligencia, el equipo interviniente realizó un relevamiento de la zona afectada y procedió a la toma de muestras de agua y de ejemplares ictícolas. Estas serán remitidas al Instituto Nacional de Tecnología, Normalización y Metrología (INTN), institución encargada de efectuar los estudios laboratoriales que permitan determinar posibles agentes contaminantes.
Las autoridades indicaron que los resultados de los análisis serán determinantes para establecer si existió una alteración de las condiciones ambientales y, en su caso, identificar eventuales responsabilidades. El Ministerio Público informó que el procedimiento se enmarca en la investigación de un supuesto hecho punible contra el medio ambiente, sin que hasta el momento se haya formulado imputación.
Asimismo, se señaló que la investigación continuará con la recopilación de datos técnicos y testimoniales, a fin de esclarecer las circunstancias del evento y evaluar el alcance del impacto en el ecosistema fluvial. La intervención también tuvo como objetivo prevenir riesgos sanitarios y advertir a la población sobre la importancia de evitar el consumo de peces provenientes de áreas potencialmente afectadas, hasta contar con resultados concluyentes.
Finalmente, reiteraron que la actuación se encuentra en etapa preliminar y que cualquier determinación sobre responsabilidades dependerá de los informes técnicos que se produzcan en el marco de la causa.






