La Fiscal María Irene Álvarez pidió 6 años de cárcel para el exdirector penitenciario Wilfrido Quintana, 3 años para el también exdirector Ramón Orella y 4 años de prisión para el exjuez de Ejecución Néstor Arévalo Zorrilla, todos procesados en el marco de la causa conocida como “Granja Vip”.
El Ministerio Público consideró probados los hechos con relación a Orella, como Director de la Penitenciaría Regional de San Pedro, en cuanto al tipo penal de frustración de la ejecución y persecución penal; respecto al Juez de Ejecución Arévalo Zorrilla, afirman que se probó la participación del mismo dentro de los hechos punibles de cohecho pasivo agravado, prevaricato y frustración de la ejecución y persecución penal.
“La consecuencia, más allá del resultado del tipo penal que se atribuye, es la afectación del sistema de justicia, el cual se ve corrompido y que visualiza una asociación o estructura que beneficia a personas condenadas a penas elevadas por hechos punibles que hacen a delitos relacionados con el tráfico internacional, beneficiadas con libertades transitorias, a sabiendas que los condenados no podían gozar de salir del recinto penitenciario” comentó la agente del Ministerio Público.
La causa es por supuesta frustración de la persecución y ejecución penal, realización del hecho por funcionarios y cohecho pasivo agravado, en el caso de la granja ubicada en las afueras de la Penitenciaría Regional de San Pedro, que era usada por narcotraficantes condenados y que fue descubierta tras la masacre en la cárcel de San Pedro, el 16 de junio del año 2019.
Entre esas personas que estaban en la “granja vip” se encontraba el narcotraficante condenado a más de 20 años, Víctor Brítez Aranda alias “Chapaló”. Al mismo le fue concedido un permiso de libertad transitoria a pesar de ni siquiera haber cumplido con el 50% de la pena impuesta, medida otorgada por el exjuez Néstor Arévalo Zorrilla, acusado en el marco de la causa.







