Uno de los ternados por el Consejo de la Magistratura, el camarista en lo Penal Gustavo Adolfo Ocampos no ocultó su felicidad al ser considerado en la terna para el cargo de ministro de la Corte Suprema de Justicia y sostuvo que es un premio a los 40 años de larga trayectoria en el Poder Judicial y si llega a ser designado como miembro de la máxima instancia judicial su lucha será por la independencia plena.
“Fue un día de mucha tensión, termina una etapa a la espera de la otra, pienso que mi larga trayectoria y mi ética han marcado en la opinión pública para ser electo por primera vez en la terna para la máxima instancia judicial”, dijo Ocampos.
Para el camarista es muy importante la ética, los valores de la justicia, la honestidad, la independencia, habló de que el magistrado debe internalizar a su persona el código de ética como una biblia.
Sobre el proceso de selección, manifestó que el Consejo de la Magistratura hizo de todo para trasparentar la elección, pero que estuvo en desacuerdo en las cuestiones de calificación en el ámbito académico.
Ocampos es de la idea de que cada magistrado debe ser auditado y no sentir la presión, ya que nada tiene que esconder.






