Edgar Giménez Maidana (27), alias «Tucá», y José Carlos Ramírez (41), apodado «Carlos Avá», enfrentaron juicio oral y público por un caso de doble homicidio, ocurrido en el 2018 en la ciudad de Hernandarias, donde resultaron víctimas fatales Nelly Cristina Rodas Mancuello y Claudia Dos Santos, alias «Kely». Y tras el debate, ambos sujetos fueron condenados a 10 años de pena privativa de libertad por el mencionado hecho punible.
Según los antecedentes, el doble crimen ocurrió el 26 de mayo de 2018, a las 02:15 horas, en el asentamiento 13 de junio del distrito hernandariense. En aquella oportunidad, Edgar Giménez, autor material del hecho y otros sujetos desconocidos irrumpieron en la vivienda, donde se encontraban durmiendo las dos mujeres. Seguidamente, le dispararon un balazo a Nelly Cristina y luego prendieron fuego por la casa, circunstancia en que ambas víctimas murieron calcinadas y desmembradas.
En el marco de la investigación del hecho se presentó ante el Ministerio Público Rossana Elizabeth Rico y Gómez y sindicó a Ramírez como el autor moral del crimen. La citada es dueña de la vivienda donde ocurrió la tragedia y a la vez hermana de una de las víctimas fatales.
Rico y Gómez manifestó que evidentemente era ella quien debía ser asesinada, pero que esa noche no durmió en la casa, donde quedaron su hermana Nelly Cristina y su amiga Claudia. La mujer igualmente expresó que fue avisada por una persona que José Carlos Ramírez fue el mandante del doble asesinato. Asimismo, sostuvo que recibió información certera que el autor material del hecho fue Edgar Giménez Maidana, alias «Tucá».
Primeramente, fue detenido Ramírez, el 29 de mayo de 2018, a las 18:00 horas, por agentes de Investigaciones de la Policía Nacional en la ciudad de Hernandarias. Luego, el 6 de abril del 2019, fue capturado Giménez, en una zona rural del municipio de Santa Rita. Ambos fueron sometidos a proceso y ahora condenados a 10 años de prisión.
Cabe señalar que el Ministerio Público fue representado por la agente fiscal Natalia Montanía, y según la sentencia, Edgar Giménez actuó como actor material del hecho mientras que José Carlos obró como instigador. Consecuentemente, el Tribunal Colegiado de Sentencia dictó el fallo condenatorio.





