Con profundo dolor, la familia de Félix Urbieta, ganadero secuestrado hace ocho años por el grupo criminal Ejército del Mariscal López (EML), conmemoró su 75° cumpleaños con una noticia devastadora: según la confesión de Lourdes Teresita Ramos, miembro del EML recientemente capturada, Urbieta habría sido asesinado en 2019, tres años después de su secuestro.
Liliana Urbieta, hija del ganadero, reveló a los medios que la información fue obtenida a través de una conversación con Ramos, hija del líder del EML, Alejandro Ramos. A pesar de que Ramos proporcionó datos sobre la posible ubicación del cuerpo, la primera búsqueda resultó infructuosa.
Sin embargo, la búsqueda de la verdad se ve empañada por una grave denuncia. Liliana Urbieta acusó a la Fiscal Adjunta Matilde Moreno de obstaculizar la participación de la familia en la búsqueda y, presuntamente, amenazarlas con suspenderla si recurrían a la prensa. «Si recurrís a la prensa, incluso se puede suspender la búsqueda», habría manifestado Moreno, según Urbieta.
La hija del ganadero expresó su frustración e impotencia ante la situación, comparándola con el día del secuestro. “Para mí se repitió aquel 12 de octubre del 2016, me clavó donde más me dolía, que era observar el trabajo y que confiáramos en su trabajo, sin hacer nada. Esa señora no tiene la más mínima noción de lo que es esto”, lamentó Liliana Urbieta.
El caso de Félix Urbieta continúa siendo un símbolo de la impunidad y el sufrimiento que azota a las familias afectadas por el accionar de grupos criminales en la región.







