Esta mañana inició el juicio por presunto lavado de dinero contra Jaime Franco, quien actualmente cumple una condena de 18 años de prisión por hechos de narcotráfico. El caso guarda relación con una requisa que se realizó en octubre del 2020 en la penitenciaría de Tacumbú, ocasión en la cual se hallaron importantes sumas de dinero y otros objetos en la celda de Franco.
Al respecto, el fiscal Luis Piñánez refirió que la audiencia concluyó tras la exposición de los alegatos iniciales y la incorporación de las primeras pruebas documentales y periciales. El Tribunal de Sentencia lo integran los jueces María Luz Martínez, Dina Marchuk y Federico Rojas.
Según explicó el representante fiscal, la etapa preliminar del juicio se desarrolló sin incidentes procesales planteados por las partes, lo que permitió avanzar directamente con la presentación de las hipótesis de acusación y defensa. Piñanez sostuvo que la teoría del caso del Ministerio Público se sustentará en los elementos probatorios que serán producidos a lo largo del debate.
De acuerdo con la acusación, el hecho investigado se vincula a un procedimiento realizado en fecha 21 de octubre del año 2020 durante una requisa en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú. En esa intervención, señaló el fiscal, fueron halladas sumas de dinero en la celda de Franco, además de otros objetos, lo que motivó la apertura de una investigación sobre el origen de los fondos.
El Ministerio Público sostiene que, tras el análisis efectuado durante la investigación, no se logró identificar un origen lícito para el dinero incautado. En ese contexto, la Fiscalía atribuye al acusado la conducta de lavado de activos, hipótesis que, según Piñánez, será demostrada mediante la trazabilidad financiera y demás evidencias incorporadas al juicio.
Por su parte, la defensa planteó en sus alegatos que no existiría una conducta típica atribuible al acusado, postura que será examinada por el tribunal durante el desarrollo del debate oral, conforme al principio de contradicción y valoración integral de la prueba.
El juicio continuará con la producción de más pruebas testimoniales y periciales en las próximas audiencias, tras lo cual el tribunal deberá determinar si los hechos atribuidos se encuentran acreditados y dictar el fallo correspondiente.







