El fiscal anticontrabando Edgar Sánchez, explicó detalles sobre la reunión llevada a cabo en la víspera para tratar la crisis de los ingresos de productos de contrabando. Relató que escucharon las inquietudes y reclamos de los empresarios con relación al pedido de mayor control para combatir este flagelo. Sánchez dijo que se intensifican los controles, específicamente en la zona de Nanawa.
Señaló que durante la reunión, la mayor crítica se centró en la primera línea de control donde mostraron videos, fotografías de lugares estratégicos por donde ingresan los productos en zonas custodiadas por la Aduana y la Armada, zonas fronterizas de Argentina y Brasil.
El fiscal expresó que primero deben realizarse las denuncias para que pueda actuar el Ministerio Público, pero que actualmente se llevan investigaciones específicamente en las zonas fronterizas.
Refirió que todos los casos que son judicializados en el mejor de los casos se finiquitan con suspensión condicional del procedimiento o el proceso abreviado cuando se trata de productos industrializados, ya que desde el año pasado con la modificación del código aduanero que eleva el hecho a crimen, tienen como 20 causas elevadas a juicio oral con una expectativa mínima de cinco años y diez como máxima.
Sobre como percatarse de que los productos son de contrabando, dijo que es primeramente el precio, y que todos los productos industrializados tienen la etiqueta debida donde se indica que empresa las importa, incluso las frutas y verduras la tienen en las cajas.
Señaló que las instituciones encargadas pueden actuar de oficio, acercándose al vendedor y consultando cuál es el origen de los mismos, factura de compra, o factura para expedir al comprador. Además de que a veces se da la sensibilidad social como de ataque a “unos pocos vendedores”.
De la reunión participaron representantes de la UIP, CAPASU, Armada Nacional, Ministerio Público, Aduanas y Policía Nacional.




