El juez penal adolescente, Matías Garcete, ordenó el arresto domiciliario de un joven imputado por supuesto abuso sexual en personas indefensas. El mismo cuenta con otras acusas abiertas por hechos similares, debido a las denuncias en su contra.
La imputación señala que la víctima, que entonces tenía 15 años y se encontraba bajo los efectos del alcohol, habría sido manoseada en la habitación del hijo de un expresidente de la República.
El joven cuenta con otras causas abiertas por hechos similares, derivadas de denuncias presentadas con anterioridad. La acumulación de antecedentes y la naturaleza de las imputaciones habrían sido factores que el juez Garcete ponderó al momento de fijar la medida cautelar de arresto domiciliario, que implica restricciones a la libertad ambulatoria pero no prisión preventiva en establecimiento carcelario.
El trámite se desarrolla en el Juzgado Penal Adolescente porque, de acuerdo con la normativa, los procesos por hechos cometidos durante la minoría de edad se siguen en esa jurisdicción aun cuando el imputado haya alcanzado la mayoría. Esa competencia busca conjugar criterios de protección y atención especializada, sin perjuicio de la aplicación de las garantías propias del debido proceso para la persona investigada.






