Sin incidentes y con la presentación de los alegatos iniciales de las partes, comenzó el juicio oral y público contra Elian Fernando Tomás López Torres, acusado de causar una grave lesión a Dahiana Monserrat Benítez Ramos, quien perdió el ojo derecho tras ser alcanzada por una copa de vidrio en el interior de una discoteca de Asunción.
El proceso se desarrolla ante un Tribunal de Sentencia integrado por los jueces Yolanda Portillo, Héctor Capurro y María Fernanda García de Zúñiga. La representación del Ministerio Público está a cargo de la fiscal Maricel Origuela, mientras que la querella adhesiva es ejercida por los abogados Óscar Luis Tuma y Víctor González, en representación de la víctima.
El caso se remonta a la madrugada del 10 de noviembre del año 2024, cuando Dahiana Benítez Ramos, entonces de 20 años, se encontraba compartiendo con familiares y amigos en la discoteca Kingfish, ubicada en Asunción. De acuerdo con la acusación, en medio de una discusión y posterior gresca entre grupos de personas, el hoy acusado habría arrojado una copa o vaso de vidrio que impactó en el rostro de la joven. Como consecuencia, sufrió el estallido del globo ocular derecho y la pérdida definitiva de ese órgano.
Tras el hecho, la víctima fue trasladada de urgencia al Hospital del Trauma, donde los médicos confirmaron la gravedad de las lesiones. Los informes médicos señalaron que la joven sufrió la pérdida total del ojo derecho a causa de las heridas provocadas por los fragmentos de vidrio.
La investigación fue iniciada inicialmente por la fiscal Diana Laterza, quien ordenó diversas diligencias, entre ellas la obtención de imágenes de circuito cerrado, declaraciones testificales e informes médicos. Posteriormente, López Torres fue detenido e imputado por lesión grave.
Durante la etapa preparatoria, la Fiscalía sostuvo que la conducta atribuida al acusado encuadraría dentro del hecho punible de lesión grave, considerando las secuelas permanentes sufridas por la víctima. La causa fue posteriormente elevada a juicio oral luego de que la justicia considerara que existían elementos suficientes para que los hechos fueran debatidos en un juicio público.
Según los antecedentes del caso, la víctima sufrió una afectación irreversible de la visión y debió someterse a procedimientos médicos posteriores relacionados con la reconstrucción de la cavidad ocular y la eventual colocación de una prótesis. Especialistas señalaron en su momento que, pese a los tratamientos reconstructivos disponibles, la recuperación de la visión resulta imposible debido a la pérdida completa del órgano afectado.
Durante las próximas jornadas, el Tribunal deberá escuchar las declaraciones de testigos, peritos y demás medios probatorios ofrecidos por las partes antes de emitir una decisión sobre la responsabilidad penal del acusado.







