Un operativo ejecutado por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) permitió la detención de Cristian Morínigo Ojeda, alias “La Gorda”, considerado el jefe de una de las redes de microtráfico más grandes de Asunción y su área metropolitana.
Referente de la barra brava “La Plaza”, del club Cerro Porteño, Morínigo utilizaba la estructura violenta de las barras para operar como canal de distribución de drogas, articulando una red que alcanzaba al menos 40 barrios, incluidos Santa Ana, Tacumbú, San Vicente, Roberto L. Pettit y Fernando de la Mora zona Sur.
El procedimiento fue coordinado por la fiscal Pamela Pérez y se llevó a cabo en un inquilinato del barrio Itá Pytã Punta, donde el ahora detenido alquilaba una habitación que era usada como centro de acopio y fraccionamiento.
En el lugar se incautaron más de 3.600 dosis de pasta base y clorhidrato de cocaína, dos armas de fuego, balanzas de precisión, dinero en efectivo y materiales de embalaje. Las autoridades lo identifican como el cabecilla de una organización jerárquica con al menos 2.000 integrantes y jefes zonales subordinados directamente a su mando.
Los investigadores revelaron que Morínigo no solo tenía vínculos con facciones rivales de barras bravas con quienes compartía intereses criminales, sino que también mantenía conexiones con sectores políticos ligados al club azulgrana. A pesar de sanciones previas por violencia en estadios, seguía asistiendo a eventos deportivos con impunidad, lo que fortalecía su influencia dentro y fuera de la cancha.
Esta operación forma parte del plan que busca debilitar estructuras delictivas desde los barrios. Las autoridades advierten sobre el riesgo social que representa la fusión entre narcotráfico y barras organizadas, donde los jóvenes son captados como fuerza operativa, convirtiéndose en eslabones de una red que fomenta la violencia, el consumo problemático y la degradación comunitaria.
La SENAD y el Ministerio Público continúan las investigaciones para identificar a otros integrantes de esta red que, según estimaciones, distribuía hasta el 50% de las drogas que circulaban en Asunción y zonas aledañas, exponiendo el nivel de penetración y peligrosidad de estas organizaciones criminales.







