Los elementos que arrojan una mayor sombra de irregularidades sobre la operación de adjudicación de la desinfección de los locales de IPS, a partir de la construcción de precios referenciales es, que la empresa oferente «competencia», VITAL S.A. superbenificiada por el Estado en varias mega licitaciones y específicamente sobre el servicio de desinfección, tiene en su haber más de G. 14.000 millones en contrataciones con el Ministerio de Salud.
Asimismo tiene contratos con la Policía Nacional, por valor de G. 2.300 millones, más de G. 32.000 millones con Instituto de Previsión Social (IPS) con quien actualmente pretende, a tambor batiente, quedarse con la licitación, por la que cotiza más de G. 46.000 millones.
El siguiente factor de duda, es que Mariela Carolina Molas Samudio, adjudicada en 222 licitaciones en general, es casi «cliente fiel» del Municipio de Itauguá con el que mantiene 38 contratos adjudicados, 28 en contrataciones directas, 1 por la vía de la excepción; en el mismo municipio equipó, según los documentos 18 parques infantiles, 8 gimnasios en plazas, además de canchas de fútbol y vóley de playa.
Con respecto su vínculo con la Corte Suprema de Justicia, solo para el departamento Central obtuvo 10 contratos de limpieza por un valor de G. 20.000 millones; cuando en base a nuestra investigación periodística la firma asigna solo 2 a 3 personas para realizar todo el trabajo de limpieza.
Lo cierto y lo concreto es que el silencio de la Institución nos hace concluir que estamos ante una sospechosa y dudosa licitación en el IPS.
