El juez penal de garantías Rodrigo Estigarribia hizo lugar al pedido de la fiscal Sonia Sanguines y desestimó la denuncia presentada por Ronald Iván Navarro Pérez contra las agentes fiscales Belinda Bobadilla y Luz Guerrero, a quienes atribuía supuestos hechos de persecución de inocentes, prevaricato y otros delitos relacionados al caso conocido como la «mafia de los pagarés».
Según la resolución, el denunciante sostuvo que las fiscales habrían filtrado información reservada de la investigación, realizado declaraciones a la prensa que vulneraban la presunción de inocencia y direccionado la causa.
La denuncia refiere que publicaciones periodísticas denotaban “cierta exclusividad” de ambas agentes en la facilitación de informaciones “que deberían ser secretas” y alertó que habrían facilitado el acta de imputación a la prensa “sin antes siquiera haberse notificado a las personas de los supuestos que se le imputan”.
Durante la investigación, el Ministerio Público tomó declaraciones testificales, solicitó informes al Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, y requirió publicaciones periodísticas y otros elementos probatorios.
Tras analizar las actuaciones, la Fiscalía concluyó que no existían elementos que acreditaran la comisión de los hechos punibles denunciados, que incluían revelación de secretos de servicio, atentado contra el orden constitucional, tráfico de influencias, omisión de dar aviso de un hecho punible y soborno.
El magistrado señaló que las actuaciones de Belinda Bobadilla y Luz Guerrero se desarrollaron dentro de las facultades legales del Ministerio Público, con control judicial y respetando las etapas del proceso penal, por lo que no se verificó una actuación arbitraria o dolosa que permitiera configurar los delitos invocados.






