El juez de Sentencia Federico Rojas ratificó las medidas cautelares reales sobre los bienes del exintendente de Jesús de Tavarangüé, Hernán Adolar Schlender Benítez, y de las también acusadas Mariza Mabel Schlender Benítez y Dolly Nilsen Schlender Benítez. La Fiscalía busca garantizar un eventual decomiso de bienes en el marco del juicio por presunto lavado de dinero y enriquecimiento ilícito.
El juez Penal de Sentencia Especializado en Crimen Organizado, Federico Rojas, hizo lugar al requerimiento de la fiscala Elena Fiore Franco y mantuvo vigente el embargo preventivo sobre bienes por un monto de G. 3.602.332.679, además de disponer la anotación preventiva de litis y la prohibición de innovar y contratar respecto de los bienes pertenecientes a los acusados.
La magistratura concluyó que los inmuebles, vehículos y demás bienes individualizados por la Fiscalía guardan estrecha vinculación con los hechos investigados y que resulta indispensable preservar su situación jurídica mientras se desarrolla el juicio oral, de modo a evitar su transferencia, gravamen o cualquier acto de disposición que pueda frustrar un eventual decomiso en caso de una condena.
Entre los bienes afectados figuran varios inmuebles ubicados en Encarnación, Jesús y San Pedro del Paraná, además de camiones, camionetas y otros vehículos registrados a nombre de los acusados. Asimismo, el juez ordenó el embargo preventivo de una camioneta Toyota Hilux que se encuentra en poder de Mariza Schlender, aunque figure a nombre de un tercero, al considerar que existen elementos suficientes para asegurar ese bien durante el proceso. La medida también alcanza a la embarcación denominada «Elson», inscripta a nombre de Hernán Schlender.
En su resolución, el magistrado señaló que, atendiendo a la naturaleza de los hechos investigados lavado de dinero y enriquecimiento ilícito, corresponde mantener vigentes las medidas cautelares para garantizar las resultas del proceso y un eventual comiso de los bienes, conforme a lo previsto en la legislación penal.
Antecedentes
El Ministerio Público acusó en 2019, al exintendente de Jesús de Tavarangüé, Hernán Adolar Schlender Benítez, por presuntamente haber utilizado la Municipalidad para introducir al sistema financiero dinero proveniente del narcotráfico mediante la cuenta del Fonacide durante los ejercicios 2014 y 2015.
Según la acusación fiscal, el esquema habría permitido mezclar fondos de origen ilícito con recursos públicos destinados a la educación, ocasionando un perjuicio patrimonial estimado en G. 7.418 millones a la Municipalidad de Jesús de Tavarangüé.
La causa fue impulsada inicialmente por los fiscales Liliana Alcaraz y Francisco Cabrera, quienes sostuvieron que Schlender habría facilitado operaciones para dar apariencia de legalidad a dinero de origen ilícito. Además del exintendente, fueron acusadas Mariza Mabel Schlender Benítez y Dolly Nilsen Schlender Benítez por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero.
En el marco de esta misma investigación, el excontador municipal Blas Wilfrido Bareiro Vargas ya fue condenado a cuatro años de pena privativa de libertad, tras ser hallado culpable por su participación en el esquema investigado.






