MNP cuestiona traslado masivo de 500 internos a Minga Guazú

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Abogada Claudia Sanabria

La abogada Claudia Sanabria, representante del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura (MNP), expresó su preocupación por la forma en que se realizó el traslado de 500 internos a la penitenciaría de Minga Guazú, en Alto Paraná. En entrevista con PDS Radio, señaló que el procedimiento careció de un trato personalizado y no garantizó plenamente derechos básicos de las personas privadas de libertad.

Sanabria explicó que, en las primeras horas del operativo no se informó oportunamente ni a los familiares ni a los propios internos sobre su destino, lo que afectó el derecho de acceso a la defensa. Según indicó, recién tras un diálogo con el Ministerio de Justicia se establecieron horarios de visita y condiciones para la comunicación con los abogados defensores.

La representante del MNP advirtió que estos traslados deben planificarse con antelación y respetar salvaguardas esenciales, como la notificación previa a las familias y la garantía de asistencia jurídica efectiva. También anunció que el organismo seguirá monitoreando las condiciones de reclusión, el contacto con familiares y la reinserción social de los internos trasladados.

Otro punto cuestionado fue el régimen de máxima seguridad, que contempla 22 horas de encierro y solo dos horas fuera de la celda, en espacios reducidos. Sanabria remarcó que el aislamiento prolongado es perjudicial para la salud mental y contraviene el objetivo constitucional de la pena, que es la reinserción social. Asimismo, criticó la práctica de grabar las conversaciones entre internos y abogados, por considerarla una violación a la garantía de defensa.

Sobre el cumplimiento de las recomendaciones del MNP, Sanabria reconoció que persisten dificultades y que en algunos casos las medidas dispuestas por tribunales no se cumplen en la práctica. En ese sentido, afirmó que el organismo continuará impulsando el diálogo con las autoridades y evaluará, en caso necesario, acciones ante instancias internacionales.

En relación a recientes propuestas legislativas que buscan endurecer penas hasta 90 años, Sanabria advirtió que esto representa un retroceso en materia de derechos humanos y no aborda las causas estructurales de la criminalidad. Subrayó que el aumento de penas “por aumentar” no contribuye a la seguridad y que se debe priorizar la inversión en políticas sociales inclusivas y programas de rehabilitación.

Finalmente, la abogada reveló que las cárceles carecen de programas sólidos de tratamiento de adicciones y de un sistema estadístico que permita medir el impacto de este problema. Señaló que, sin rehabilitación, las personas con consumo problemático tienden a reincidir, perpetuando el ciclo delictivo.