Este miércoles se realizó el “Primer Conversatorio Mujeres en Prisión: desafíos y oportunidades para la Reinserción Social”, un espacio de diálogo interinstitucional organizado por el Ministerio de la Defensa Pública, el Ministerio de Justicia y la Comisión de Desarrollo Social de la Cámara de Senadores, con el objetivo de analizar políticas públicas para la reinserción social de mujeres privadas de libertad en Paraguay.
El evento abrió con las palabras del Defensor General, Prof. Dr. Javier Dejesús Esquivel, seguido por el discurso de la vicepresidente de la Comisión de Desarrollo Social del senado y un momento artístico que aportó sensibilidad y contexto al eje del encuentro.
Durante el conversatorio se desarrollaron dos paneles temáticos. El primero abordó tres ejes: la presentación del Protocolo de Defensa para Mujeres Criminalizadas por Delitos Menores de Drogas, la reinserción laboral y las necesidades de oportunidades laborales para mujeres privadas de libertad. El segundo panel se centró en una perspectiva diferenciada de la reinserción, destacando la relación entre el ejercicio de los derechos sociales y la reintegración.
“La situación de las mujeres privadas de libertad no puede analizarse sin enfoque de género ni sin considerar los compromisos internacionales en materia de derechos humanos”, señalaron desde la Defensa Pública, que en los últimos dos años ha impulsado herramientas como la guía basada en el documento regional de la Asociación Interamericana de Defensorías Públicas (AIDEF).
Desde el Ministerio de Justicia, se expusieron avances en programas de capacitación y actividades productivas dentro del sistema penitenciario, mientras que la Cámara de Senadores reafirmó su compromiso institucional en la sensibilización legislativa sobre los derechos de las mujeres en contexto de encierro.
El evento contó con la participación de autoridades del ámbito judicial, representantes de organismos internacionales como el PNUD, defensores públicos, expertos y organizaciones sociales. Al cierre, se presentó una exposición de joyas y artesanías elaboradas por mujeres del Bañado Sur y de mujeres privadas de libertad, como símbolo de resiliencia, talento y dignidad en condiciones adversas.
Este primer conversatorio marca un hito en el abordaje colectivo y con enfoque humano de una realidad compleja y largamente invisibilizada, planteando una hoja de ruta para que la justicia, la inclusión y el acceso a oportunidades no se detengan tras los muros de las cárceles.







