El Ministerio Público formuló imputación contra 8 personas en el marco de una investigación por presunta asociación criminal vinculada al tráfico internacional de drogas, en el marco del operativo Nexus II. La hipótesis sostiene que el grupo habría operado de manera estructurada y jerarquizada, con base en Paraguay y conexiones con proveedores en países productores de cocaína.
Según el acta de imputación, la investigación se inició en el año 2022 a partir de informes de inteligencia que advertían sobre la existencia de una red dedicada al ingreso de cargamentos ilícitos al país. Las pesquisas incluyeron técnicas especiales de investigación, entre ellas interceptaciones telefónicas autorizadas judicialmente, cuyo análisis permitió identificar roles, patrones de comunicación y coordinación logística entre los sospechosos.
La Fiscalía sostiene que la estructura tenía como finalidad principal la organización y ejecución del tráfico de drogas, desde la negociación con proveedores extranjeros hasta la recepción, almacenamiento, fraccionamiento y posterior comercialización de las sustancias en territorio nacional. Asimismo, se investiga el presunto intento de insertar ganancias en actividades comerciales para dar apariencia de legalidad a los fondos obtenidos.
Entre los imputados figura Alexis Vidal González Zárate, quien, de acuerdo con la hipótesis fiscal, habría ocupado un rol de liderazgo dentro de la organización, impartiendo directrices incluso desde centros penitenciarios. La imputación indica que el mismo habría coordinado la adquisición de droga y la logística de distribución con apoyo de colaboradores externos.
El documento también describe la presunta participación de Luis Miguel Molinas Brítez como operador encargado de la comercialización y de la gestión de recursos económicos, además de otros miembros que habrían cumplido funciones logísticas, de intermediación o de administración de negocios que, según la investigación, podrían haber sido utilizados para el manejo de dinero proveniente de actividades ilícitas.
La imputación menciona igualmente a Dionisio Manuel Cáceres Cabrera como un supuesto nexo operativo entre la planificación estratégica y la ejecución logística, con intervención en negociaciones, coordinación de transporte y organización de estructuras en zonas del interior del país para la recepción de cargamentos.
En cuanto a la dimensión financiera, la Fiscalía expone que algunos de los investigados habrían administrado comercios que presuntamente funcionaban como mecanismos para canalizar recursos económicos de origen ilícito, lo que forma parte de la línea investigativa sobre lavado de activos.
El documento también describe la presunta intervención de otros imputados en tareas específicas, como la provisión de medios de transporte, la intermediación con proveedores o la coordinación de encuentros para cerrar acuerdos relacionados con el tráfico de sustancias.
Uno de los hechos relevantes consignados en la causa refiere a un procedimiento realizado en diciembre del 2025, durante el cual fue aprehendida una persona en posesión de cocaína y crack, lo que, según el Ministerio Público, reforzaría la hipótesis sobre la existencia y operatividad de la estructura investigada.
La investigación abarca un periodo de análisis que se extiende desde mayo del año 2022 hasta abril del 2025, lapso en el que se habrían documentado múltiples episodios de coordinación logística, movimientos financieros y contactos entre los presuntos integrantes de la red.







