El juez Osmar Legal sobreseyó provisionalmente a Fátima Benítez, quien habría usado de fachada la empresa CHOKOKUE S.A. para conseguir enviar drogas fuera del país, ocultas entre la mercadería lícita en los contenedores que contenían 4.013 kilos de cocaína que iban a ser enviados a Amberes, Bélgica.
Para la Fiscalía, los hechos investigados habrían existido y la imputada tendría participación en ellos, pero para confirmar la hipótesis consideran necesario contar con datos que deben ser obtenidos mediante diligencias que aún se hallan pendientes de realización; entre ellas se destacan más de 90 declaraciones testificales y diversos oficios dirigidos a entidades estatales, empresas privadas y organismos internacionales para esclarecer la responsabilidad penal de los involucrados.
La defensa técnica, representada por la abogada Carlota Rivarola, se allanó completamente al requerimiento planteado por el fiscal Christian Ortiz y la fiscal adjunta Matilde Moreno, solicitando el cese de toda medida cautelar contra su defendida. La resolución destacó que, de conformidad con los artículos 351 y 362 del Código Procesal Penal, corresponde suspender temporalmente el proceso hasta tanto se incorporen los elementos probatorios pendientes.
En el marco de esta causa, el Ministerio Público solicitó incluso asistencia jurídica internacional a países como Bélgica, Uruguay y Argentina para verificar las actividades de la firma investigada y sus representantes legales. El juez interviniente dejó abierta la posibilidad de reactivar el proceso una vez cumplidas las diligencias señaladas, resaltando que la decisión no implica la inocencia definitiva de la encausada, sino una suspensión procesal condicionada al avance probatorio.







