Óscar Tuma sostiene que testimonios médicos fortalecen la acusación en caso Kingfish

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Abogado Óscar Tuma

El abogado Óscar Tuma, representante de la querella en el juicio oral por la lesión sufrida por una joven en el local nocturno Kingfish, sostuvo que los testimonios brindados por los médicos tratantes reforzaron la hipótesis sostenida por la acusación respecto al origen de las heridas que derivaron en la pérdida de un ojo de la víctima.

Durante una entrevista concedida a PDS Radio, Tuma señaló que en la jornada declararon profesionales de la salud que atendieron a la afectada tras el incidente. Según explicó, los especialistas descartaron la versión impulsada por la defensa, que atribuye la lesión a la rotura de los lentes de la víctima como consecuencia de un golpe de codo.

De acuerdo con el abogado, los médicos afirmaron que las características de los fragmentos hallados en el ojo lesionado no corresponden a los cristales de unos lentes, sino a los de un vaso. Asimismo, indicó que los profesionales manifestaron que la fragmentación observada y el tipo de lesión sufrida no serían compatibles con un golpe de puño o de codo.

Tuma sostuvo que los especialistas explicaron ante el Tribunal que una contusión puede provocar inflamaciones o traumatismos en el ojo, pero que una lesión de la magnitud observada requiere la intervención de un elemento cortante o fragmentado que impacte directamente sobre el globo ocular.

El querellante también resaltó que los médicos respondieron consultas formuladas tanto por la defensa como por los integrantes del Tribunal de Sentencia, ratificando, según su versión, que la lesión no pudo haberse producido de la manera planteada por la defensa.

Respecto a las declaraciones realizadas previamente por el acusado, quien afirmó haber visitado a la víctima en el hospital y haber colaborado económicamente con algunos gastos médicos pese a negar responsabilidad en los hechos, Tuma cuestionó esa conducta. A su criterio, resulta difícil explicar por qué una persona acudiría a asistir a alguien desconocido y brindarle ayuda económica si no tuviera algún grado de vinculación con lo ocurrido.

Durante la entrevista, el abogado también manifestó que, a criterio de la querella, existen elementos que permiten identificar al supuesto autor y reconstruir la mecánica que habría provocado el impacto que derivó en la lesión. En ese contexto, señaló que la expectativa de pena que sostienen tanto la querella como el Ministerio Público oscilaría entre cinco y siete años de prisión, en caso de una eventual condena.

El juicio oral continúa con la recepción de pruebas testificales y la comparecencia de los demás declarantes convocados por las partes.