Para juez es muy espinoso dar arresto a procesados por narcotráfico al existir peligro de fuga latente

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El juez Gustavo Amarilla Arnica, titular de la causa de lavado de dinero derivado del narcotráfico, cuyo principal procesado es Julio Duarte Servían, administrador de Zafra Cambios, encargado de las casas de cambios de un soldado del PCC, dijo que es muy espinoso dar arresto domiciliario a un hombre que se encuentra inmerso en un proceso grande, como lo hizo su colega Hilda Benítez Vallejo. Manifestó que existe muy latente el peligro de fuga y la obstrucción a la investigación.

“Hay que ser cuidadoso para dar arresto a este tipo de gente, porque existe aún peligro de fuga, si llega a fugarse un procesado, se complica todo, más para un juez, ya que no se tiene el sujeto que es objeto del proceso, te puede obstruir la investigación, puede empezar a sobornar a personas que deben dar declaraciones, destruir elementos”, dijo Amarilla.

En otro momento dijo desconocer el argumento de su colega, tampoco los argumentos de la defensa para que le otorguen el arresto.

“Yo no puedo pedir a que mi colega ya no me interine, eso es decisión de la Corte Suprema de Justicia, la Corte la nombró, no tengo posibilidad de elegir”, dijo.

Recordó a PDS Radio y TV Digital, que hace un par de semanas la jueza Hilda Benítez Vallejo lo trasladó a la Agrupación Especializada, desde el penal de Emboscada. Dijo además que el hombre deriva de un mega caso, cuando hace más de ocho meses en Pedro Juan Caballero se realizó al menos 20 allanamientos, donde se desbarató una banda de narcotraficantes que tenía como empresas pantallas, lavaderos, casas de cambios,

Duarte Servián fue detenido el 13 de setiembre del 2020 en el marco del operativo Status, tras un trabajo conjunto entre autoridades paraguayas y brasileñas, iniciada en 2014, tras la incautación de 3 toneladas de cocaína.

El líder de esta  estructura era Emigdio Morínigo Ximenes, miembro de la banda conocida como Clan García Morínigo, sus hijos Jefferson García  Morínigo, Kleber García Morínigo, quienes coordinaban actividades ilícitas, junto con Robsn Louviral Alcaraz Ajala, quien era el contador.