La abogada Gessy Ruiz Díaz presentó una denuncia ante la Oficina de Denuncias y Quejas del Consejo de Superintendencia del Poder Judicial en representación de Isáak Wall Schmidt, en la que expone supuestas irregularidades en la tramitación de dos procesos civiles posesorios sustancialmente análogos radicados ante el juzgado a cargo de la magistrada Sonia Mariela Medina Paredes, en la ciudad de Curuguaty.
Según el relato, los expedientes analizados, uno de interdicto de recobrar promovido por Wall Schmidt y otro de interdicto de retener impulsado por Abraham Krahn Wieler, se refieren al mismo inmueble ubicado en la Colonia Nueva Durango, distrito de Maracaná, departamento de Canindeyú y habrían recibido tratamientos procesales distintos en cuanto a plazos, medidas cautelares y diligencias ordenadas.
La presentación sostiene que, mientras en la causa iniciada por la contraparte las actuaciones y medidas cautelares se dispusieron de forma inmediata, en el expediente promovido por el representado de la denunciante no se habría dado el mismo impulso procesal ni se resolvió oportunamente el pedido cautelar, lo que, a criterio de la abogada, podría afectar principios como la igualdad procesal y el debido proceso.
Asimismo, la profesional afirma que durante su intervención en el expediente promovido por la contraparte se habrían presentado dificultades para la recepción de escritos y la habilitación en el sistema informático judicial, circunstancias que solicita sean verificadas mediante registros del sistema y cámaras de seguridad del juzgado.
Como parte de las medidas probatorias, la denunciante requirió informes a dependencias del Poder Judicial sobre la carga de actuaciones en el sistema, la remisión de grabaciones de circuito cerrado y la identificación del origen de fotografías incorporadas a uno de los expedientes, con el objetivo de que la instancia administrativa evalúe los hechos y determine si corresponde la adopción de medidas disciplinarias o aclaratorias.







