La Sala Penal declaró inadmisible el recurso extraordinario de casación promovido por Roberto Damián Garcete Rodríguez y su hijo, Roberto Alejandro Garcete Cano, contra la resolución que dispuso la apertura a juicio oral por presunta usura y lavado de dinero.
La defensa atacó el rechazo de los incidentes de nulidad de la acusación y sobreseimiento definitivo, puntos 1 y 2 del auto de elevación a juicio.
El ministro Luis María Benítez Riera, preopinante, expuso que el recurso es inadmisible debido a que fue interpuesto en inobservancia de los requisitos dispuestos en la normativa, pues la resolución impugnada no pone fin al proceso, requisito exigido para la casación.
En ese sentido, recordó que el CPP, en su Art. 477, establece que solo podrá deducirse el recurso extraordinario de casación contra las sentencias definitivas del Tribunal de Apelaciones o contra aquellas decisiones de ese tribunal que pongan fin al procedimiento, extingan la acción o la pena, o denieguen la extinción, conmutación o suspensión de la pena, lo que no se cumple con el auto de apertura.
A su postura se adhirieron los ministros Manuel Ramirez Candia y César Garay, quedando firme la decisión que elevó la causa a juicio oral.
Roberto Damián Garcete Rodríguez afrontará juicio como presunto coautor de usura y lavado de dinero, mientras que Roberto Alejandro Garcete Cano lo hará como supuesto cómplice de usura y coautor de lavado de dinero.
La causa guarda relación con el presunto despojo de una vivienda valuada en G. 1.100 millones a Eladio Miguel Britos, a raíz de un préstamo de G. 200 millones. La Fiscalía sostiene además que la víctima fue desalojada tras una reunión con Ramón González Daher.





