Ante la Juez Lici Sánchez se realizó la audiencia preliminar para estudiar el pedido de sobreseimiento provisional respecto a Néstor Horacio Barzuck, extraditado a Paraguay por el caso de María Mercedes Elizeche, secuestrada el 31 de julio y liberada el 06 de agosto del año 2003.
Al respecto, la Fiscal María Irene Álvarez manifestó que el mismo cuenta con otras causas pendientes en nuestro país para las que también tiene órdenes de captura en su contra pendientes, sin embargo, la audiencia realizada fue en torno al secuestro de la empresaria María Mercedes Elizeche, quien había sido capturada cuando salía de un gimnasio. Los secuestradores, tras una negociación con familiares de la mujer, la liberaron luego del pago de USD 140.000.

“En torno a este caso encontramos que, de los elementos reunidos, no había certeza de que los presupuestos se reúnan para poder elevar la causa a juicio oral y público; tampoco se daban los presupuestos exigidos para el sobreseimiento definitivo, por lo que consideramos que estos elementos que van a ser incorporados en esta etapa procesal nos van a dar luz respecto a esta porción fáctica que se le atribuye en este caso particular” explicó la Fiscal.
Señaló que de igual forma el procesado no quedará en libertad debido a las otras órdenes de captura que pesan en su contra. El pedido de extradición era exclusivamente con relación a esta causa, sin embargo, ya se amplió el pedido en cuanto a la causa N° 1097 que corresponde al juzgado de Lambaré con relación a otro caso que involucra a otra víctima.
Según el relato de hechos, Néstor Horacio Barczuk fue extraditado a nuestro país desde Argentina en marzo de este año debido a que el mismo contaba con una orden de captura hace aproximadamente 20 años, por el secuestro de la empresaria María Mercedes Elizeche, quien estuvo cautiva desde el 31 de julio hasta el 06 de agosto del año 2003, ocasión en la que una gavilla la subió a la fuerza a una camioneta cuando la misma salía de un gimnasio. La liberación se dio en la ciudad de Alberdi en Ñeembucú, donde la dejaron amarrada al bordo de una canoa, tras el pago realizado por los familiares de USD 140.000. Elizeche logró desatarse y caminó hasta el pueblo más cercano, donde finalmente fue auxiliada por los pobladores.







