Agentes de la SENAD, con la participación de la fiscal Elva Cáceres, proceden a la apertura de encomiendas provenientes de Estados Unidos, que contendrían marihuana. La primera encomienda tenía en su interior una máquina de soldadura, mientras que en la segunda se encontraron fundas de asientos para vehículos que envolvían dos paquetes de supuesta marihuana.
La Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), en coordinación con el Ministerio Público y otras agencias de control, incautó dos encomiendas procedentes de Miami, Estados Unidos, que contenían marihuana de alta potencia oculta en objetos industriales y accesorios de vehículos.
El procedimiento se llevó a cabo en el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi gracias al trabajo conjunto de agentes del Centro de Atención Permanente (CENAP), la Dirección de Narcóticos de la Policía Nacional (DENI) y la Fiscalía Antinarcóticos, bajo la dirección de la agente fiscal Elva Cáceres y la orden judicial del juez Osmar Legal.
Según explicó Francisco Ayala, director de comunicaciones de la SENAD, la detección se produjo gracias al olfato de canes entrenados para identificar sustancias ilegales. “Estamos procediendo a la apertura de dos encomiendas que fueron interceptadas durante controles de rutina. En uno de los paquetes, la droga estaba escondida dentro de un equipo de soldadura industrial; en el otro, camuflada entre fundas para asientos de vehículos”, detalló.
El destino final de ambas encomiendas era Ciudad del Este, punto clave en la ruta del narcotráfico hacia el Brasil, donde esta variante de marihuana con elevado contenido de THC tiene una alta demanda entre consumidores.
“Entendemos que estas estructuras criminales están enfocadas en satisfacer un mercado específico en Brasil, donde este tipo de marihuana con alto poder psicoactivo tiene mucho valor. Un kilo puede alcanzar los 4.000 dólares, en contraste con la marihuana convencional, cuyo precio ronda los 30 a 150 dólares”, explicó Ayala.
La diversificación del narcotráfico mediante envíos postales desde el extranjero, utilizando objetos comunes como vehículos, electrodomésticos o maquinaria para eludir los controles fronterizos, es cada vez más frecuente en nuestro país, por lo que la SENAD ha venido fortaleciendo sus sistemas de inteligencia, inspección con canes y cooperación interinstitucional para enfrentar esta modalidad.







