El juez Humberto Otazú hizo lugar al sobreseimiento definitivo de tres procesados por presunta estafa, reducción, apropiación y asociación criminal, al concluir que no existen pruebas suficientes para sostener una acusación por la supuesta sustracción de 334.213 metros de cable cuyo valor ronda US$ 1.000.000.
El fiscal Silvio Corbeta, había solicitado inicialmente el sobreseimiento provisional de Egidio Javier Bordón Díaz, Juan Gabriel González Benítez y Francisco Ariel Ocampo, para realizar diligencias investigativas.
Tras reabrirse la causa, el agente requirió el sobreseimiento definitivo al señalar que los elementos colectados no resultaron suficientes para sustentar de manera fehaciente la participación de los sospechados en los hechos investigados.
Los procesados se desempeñaban como despachantes de materiales de la sede Boggiani de la ANDE, a quienes se les atribuyó inicialmente haber entregado materiales mediante formularios que presentaban irregularidades.
Las diligencias realizadas durante la investigación establecieron que la función de los despachantes se limitaba a verificar la autenticidad de las firmas registradas y demás requisitos formales del formulario, no siendo de su competencia controlar el destino de los materiales, cuestionar la necesidad de los pedidos ni conocer el contenido de los contratos de licitación o las autorizaciones internas de las empresas contratistas.







