El día de ayer se dio inicio a la audiencia preliminar para el extitular de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (DINAC) Edgar Melgarejo y otras seis personas acusadas por lesión de confianza en el caso conocido como “tapabocas de oro”; dicha audiencia debía continuar esta mañana, pero Melgarejo presentó recusación contra la Juez Diana Carvallo.
«Quieren saciar su apetito de sangre viendo rodar nuestras cabezas, condenados por la guillotina de cualquier juzgado inquisidor, al que también seguramente intentarán manipular. Pretenden llegar a la culminación de esta etapa elevando a juicio para poder cumplir el objetivo de sujetos y fuerzas exógenas» reza parte del escrito presentado por Melgarejo.
Sobre ello, Edgar Melgarejo manifestó que la recusación no tiene como intención dilatar el proceso, sino que, mostrando acto de buena fe, antes de comenzar la audiencia, todas las defensas le mencionaron a la magistrada los vicios en que estaba incurriendo el juzgado al llevar a cabo la prosecución de la audiencia.
“Lo que nosotros pretendíamos era que el juzgado subsane estos vicios a los efectos de que no se siga dilatando el proceso, era simplemente postergar por algunos días la audiencia y el juzgado podía hacerlo”
Señaló que existe un recurso de apelación planteado contra la providencia de la magistrada que los citaba para la realización de la audiencia, pero que el Tribunal de Apelaciones aún no se ha expedido al respecto. Por ello, lo que corresponde es que la Juez Diana Carvallo envíe una nota dirigida al Tribunal solicitando la pronta expedición o eventualmente expliquen el porqué de la no respuesta.
“El primer hecho que hace que la providencia no esté firme, es que el Tribunal no se expidió con relación a uno de los recursos de apelación formulado por la defensa, contra aquella providencia que nos citaba a esta audiencia, de fecha 04 de julio” agregó.
En el mencionado caso, los fiscales de la Unidad contra Delitos Económicos y Anticorrupción Juan Ledezma y Sussy Riquelme acusaron al ex presidente de la Dinac Edgar Melgarejo, a Juan Carlos Turitich Báez, Marcelo Rubén Ovelar, Luis María Chamorro, Fernando José Gallardo, Katherine Pamela Toñánez y Carlos Alberto Vargas, quienes según el Ministerio Público crearon supuestamente un esquema para defraudar al Estado.
“Por eso es que vuestra señoría debió mantenerse apegada al cumplimiento irrestricto de sus deberes de imparcialidad y probidad en cada una de sus diligencias y decisiones, pues el juez debe mantener imparcialidad por encima de cualquier contaminación que pudiera existir incluso por arriba se sus afectos, desafectos y simpatía, pues debe ser absolutamente leal a las partes y con todos los que intervengan en el proceso a su cargo y su conducta debe ser coherente para inspirar la confianza necesaria en el justiciable, sometido al ius punendi del estado representando con el imperium que la ley le otorga al juzgado, y estas facultades no deben considerarse como un poder sino más bien como un deber pues una decisión equivocada y arbitraria, como nuestro caso, produce el peor de los males para la administración de justicia que es la desconfianza, la desesperanza y la incredulidad en la ley y en los órganos de justicia. Los fallos emitidos por este juzgado nos hizo perder la confianza en la imparcialidad de nuestra juzgadora” expresa otra parte de la recusación.







