Las autoridades dispusieron el traslado de más de 450 personas privadas de libertad con condena firme desde la Penitenciaría Nacional de Tacumbú hacia el Centro Penitenciario Martín Mendoza, en Emboscada, procedimiento ejecutado bajo estrictos protocolos de seguridad.
La operación se realizó durante la noche para minimizar el impacto en el tránsito y garantizar la seguridad del perímetro. Contó con la cobertura de 560 agentes policiales antidisturbios, FOPE y direcciones departamentales, además de bomberos y ambulancias y 345 efectivos de las fuerzas armadas, además de 30 profesionales de la salud, y 76 funcionarios administrativos del Ministerio de Justicia, encargados del control, registro y coordinación de los equipos operativos.
Al llegar a la penitenciaría de Emboscada, cada persona fue sometida a una revisión médica integral y registrada mediante el sistema biométrico SIPPY 2.0, lo que permite un control de la población penal.
Los internos fueron asignados a módulos específicos según su perfil de riesgo y conducta, a los efectos de separar a las poblaciones penales para facilitar la aplicación de programas de reinserción social y educación.



