A pocas horas de conmemorarse el Día Mundial contra la Trata de Personas, el Ministerio Público difundió datos oficiales que reflejan una preocupante realidad: entre enero y julio de este año, se registraron 49 causas por Trata de Personas, 76 por Proxenetismo y 5 por Rufianería.
Las cifras surgen de la Plataforma de Datos Abiertos, herramienta que permite dar seguimiento a los principales delitos que afectan a personas en situación de vulnerabilidad.
El informe revela que la mayoría de las víctimas son mujeres y menores de edad, en delitos que configuran graves violaciones a los derechos humanos. En los casos de trata, el 61% de las víctimas son de sexo femenino, el 26% masculino y un 13% no tiene registro. En el hecho de proxenetismo, el 94% son mujeres y solo un 5% hombres. En cuanto a la rufianería, el 70% de las víctimas también son mujeres.
En lo que respecta a la franja etaria, el 48% de las víctimas registradas en estos tres delitos tienen menos de 18 años, mientras que el 52% son mayores de edad. La mayor concentración de casos se encuentra en personas entre los 18 y 49 años, lo que marca una preocupante prevalencia en edad productiva.
Las zonas del país que reportan mayor número de denuncias son Central, Asunción, Alto Paraná, San Pedro, Itapúa y Caaguazú, lo que revela que tanto áreas urbanas como rurales se ven afectadas por estas redes delictivas. El acumulado de la última década refuerza el carácter sistemático de estos delitos: desde el año 2015 hasta julio del 2025, se han registrado 965 causas por Trata de Personas, 1.260 por Proxenetismo y 169 por Rufianería. Las cifras dan cuenta de una situación que no solo persiste, sino que crece año tras año.
La trata de personas es un crimen que suele disfrazarse bajo promesas falsas de empleo, estudio o mejoras económicas. Una vez captadas, las víctimas son trasladadas dentro del país o al exterior, donde son explotadas laboral o sexualmente. Niños, niñas y adolescentes también son objeto de redes que operan con métodos cada vez más sofisticados.
Ante esta problemática, el Ministerio Público cuenta con Unidades Especializadas dedicadas exclusivamente a combatir la trata y la explotación sexual infantil. Estas unidades tienen competencia a nivel nacional y están a cargo de la Fiscal Adjunta Soledad Machuca. Muchas investigaciones se desarrollan en colaboración con organismos internacionales y con la participación de la Policía Nacional, a través de operativos que han logrado rescatar víctimas paraguayas en el extranjero.
Asimismo, estas unidades también investigan casos relacionados con pornografía infantil y adolescente, otro de los delitos emergentes dentro del crimen organizado digital. La situación actual exige respuestas firmes y articuladas entre el Estado, la sociedad civil y organismos internacionales para proteger a las víctimas, sancionar a los responsables y prevenir nuevas captaciones, en especial en comunidades con altos niveles de pobreza y desempleo.







