La jueza Laura Ocampo, presidenta del Tribunal que condenó a Héctor Iván Grau a 5 años de cárcel por la agresión a Benjamín Zapag, al fundamentar la calificación de lesión grave explicó que si bien la ley no fija un plazo exacto para determinar un «largo tiempo» de secuelas, quedó probado que la víctima sufrió una reducción considerable en el uso normal de su cuerpo.
El Colegiado declaró probada tanto la existencia del hecho como la autoría de Grau Arroyo, calificando su conducta conforme al artículo 112, inciso 1°, numerales 2 y 3 del Código Penal. Además, ratificó la reprochabilidad de su actuar y dispuso que la condena sea cumplida en la Penitenciaría Regional de Emboscada “Padre de la Vega”, manteniendo igualmente las medidas cautelares vigentes.
Al fundamentar la decisión, la presidenta del Tribunal explicó que la calificación de lesión grave se sustenta en que la víctima sufrió una reducción considerable y prolongada en el uso normal de su cuerpo, uno de los presupuestos previstos en la legislación penal. La magistrada destacó que las secuelas y limitaciones sufridas por la víctima fueron determinantes para encuadrar el hecho dentro de la figura penal aplicada y justificar la sanción impuesta.
La jueza Ocampos, presidenta del Tribunal, remarcó que el Código Penal habla de “largo tiempo” sobre las secuelas de una lesión grave, “y yo me pregunto ¿hay un plazo de largo tiempo? No. Nuestra legislación no dice el cuantum de largo tiempo”, expuso, concluyendo que están en presencia de un caso de lesión grave porque las secuelas le impidieron usar su cuerpo con normalidad.
Además puntualizó que la víctima no quedó deforme debido a que la familia actuó rápido para que acceda a atención médica que impida esta situación.
Con respecto a la autoría, señaló que sus defensores en ningún momento alegaron que no cometió el hecho, resaltando que hubo dolo directo, con base en la declaración del conductor de plataforma que lo trasladó a Grau y sus acompañantes tras el ataque, lo que dejó en evidencia que estaban conscientes de lo sucedido.
“Esto te va a servir para que encamines tu vida. Si es que sos casado y tenés hijos vas a cuidar. ¿Te das cuenta todo lo que puede crear una mala decisión en un momento? Esta es tu oportunidad para reivindicarte, no con la sociedad, sino contigo mismo. Vos sos el que tenés que en este momento pedirte perdón vos mismo. A vos tenés que pedirte perdón, porque a partir de ahora tenés que encaminar tu vida de otra manera”, exclamó la magistrada.







