El Tribunal de Sentencia que juzga al exministro del Interior Arnaldo Giuzzio dispuso un receso diario hasta el próximo miércoles 10 de junio con el objetivo de garantizar que tanto el Ministerio Público como la defensa cuenten con una copia idéntica, íntegra y plenamente reproducible de la extracción de datos realizada de los teléfonos celulares incautados a Lindomar Reges Furtado.
La decisión fue adoptada por el colegiado presidido por la juez Adriana Planás durante el desarrollo del juicio oral y público, atendiendo a la relevancia que tendrán dichos archivos en las próximas etapas del debate. El contenido extraído de los dispositivos será utilizado posteriormente durante la declaración testimonial del ciudadano brasileño Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, considerado una de las personas que deberá referirse a información contenida en los registros digitales incorporados a la causa.
La magistrada explicó que la suspensión temporal tiene como finalidad permitir que ambas partes accedan plenamente a la totalidad de los archivos y puedan verificar que cuentan con exactamente la misma información que eventualmente será utilizada durante los interrogatorios.
Durante la audiencia, Planás sostuvo que el tribunal consideró necesario otorgar tiempo suficiente para que la Fiscalía y la defensa, con asistencia técnica especializada, revisen el material y puedan preparar adecuadamente las preguntas que formularán al testigo convocado.
“Vamos a darle el tiempo necesario al Ministerio Público y a la defensa para que puedan acceder a toda la información contenida y, en base a eso, realizar todas las preguntas que consideren necesarias al señor Marcus Vinicius”, expresó la presidenta del Tribunal al comunicar la medida. Asimismo, indicó que la próxima convocatoria quedó fijada para el miércoles 10 de junio a las 08:00 horas.
Una vez decretado el receso, las partes permanecieron en la sala de juicios junto con el técnico encargado de la extracción de datos para verificar la integridad de la información y la correcta apertura de los archivos entregados.
Según se expuso durante la diligencia, la defensa ya había recibido una copia del contenido almacenado en un dispositivo de almacenamiento digital. Sin embargo, surgieron inconvenientes relacionados con el acceso y la apertura de determinados archivos, situación que motivó la intervención del especialista informático.
La presidente del Tribunal aclaró que no existía impedimento alguno para acceder a la información, sino que se buscaba brindar las condiciones necesarias para que ambas partes pudieran visualizar correctamente los documentos y registros extraídos.
“Lo que vamos a hacer ahora es encontrar la manera de ayudarles a acceder a ese archivo, ya que según manifestaciones de ustedes no pueden abrirlo. No es una cuestión de impedimento por parte del Tribunal, sino que les estamos dando el tiempo y la oportunidad para hacerlo con el técnico”, señaló.
Durante el procedimiento de verificación se produjo además un intercambio entre la representación fiscal y el propio Arnaldo Giuzzio respecto a la posibilidad de proyectar parte del contenido de los archivos en ese mismo momento. La defensa planteó la conveniencia de visualizar algunos elementos ya incorporados a la extracción, mientras que la Fiscalía sostuvo que la diligencia tenía exclusivamente una finalidad técnica orientada a corroborar la identidad y reproducibilidad de las copias entregadas.
El Ministerio Público argumentó que no correspondía adelantar en esa instancia la producción de pruebas que posteriormente serán introducidas formalmente durante el juicio oral.
La extracción de datos de los dispositivos atribuidos a Lindomar Reges Furtado constituye uno de los elementos probatorios que forman parte de la acusación analizada en el juicio contra el exministro del Interior. Por ese motivo, el Tribunal consideró prioritario garantizar la igualdad de acceso a la evidencia digital y evitar eventuales cuestionamientos relacionados con la autenticidad, integridad o disponibilidad de los archivos que serán utilizados durante el desarrollo del debate.
Con la medida adoptada, el juicio permanecerá en receso hasta la próxima audiencia, oportunidad en la que se prevé la continuidad de la producción probatoria y la declaración de Marcus Vinicius Espíndola Marqués de Padua, para cuya comparecencia las partes deberán contar previamente con acceso pleno a la información digital incorporada al expediente.







